La UOM cuestionó el cierre y los despidos
El conflicto comenzó luego de que Electrolux comunicara el cierre definitivo de su planta de Rosario, ubicada en Battle y Ordóñez al 3436. La decisión implicó la desvinculación del personal que permanecía en el establecimiento.
Desde el gremio sostuvieron que la empresa no cumplió con el Procedimiento Preventivo de Crisis, previsto por la normativa laboral para este tipo de situaciones. Por ese motivo, solicitaron ante el Ministerio de Trabajo que se dejaran sin efecto las cesantías y se retrotrajera la situación.

El abogado de la UOM Rosario, Pablo Cerra, señaló que la conciliación obligatoria representa un primer paso para los trabajadores, aunque remarcó que el conflicto todavía no está resuelto.
Electrolux mantiene su decisión de cerrar
Durante la audiencia, según explicó el representante gremial, la empresa ratificó su decisión de cerrar definitivamente las operaciones en Rosario y vinculó la medida con una estrategia empresarial orientada a la importación.
La conciliación obligatoria no modifica, por el momento, esa postura, pero abre una instancia formal de negociación entre la compañía y el sindicato.
“Tener trabajo es una buena noticia. El primer paso fue dado”, sostuvo Cerra al valorar la suspensión transitoria de los despidos.

Una planta que redujo su actividad
La fábrica de Rosario había atravesado durante los últimos años un proceso de reducción de personal y de producción. Según información difundida durante el conflicto, a fines del año pasado la planta contaba con alrededor de 800 trabajadores, mientras que en los últimos meses se habían producido retiros voluntarios y una reducción progresiva de las líneas de producción.
La situación se profundizó en 2026, cuando la empresa dejó de fabricar algunos productos y avanzó hacia un esquema basado en importaciones.

Qué puede pasar ahora
Con la conciliación obligatoria, los despidos quedan suspendidos temporalmente y comienza una etapa de diálogo que se extenderá durante 20 días.
La UOM mantiene como principal objetivo la defensa de los puestos de trabajo y sostiene el pedido de nulidad de las desvinculaciones. En paralelo, el gremio anticipó que continuará en estado de alerta y movilización mientras se desarrollen las negociaciones.
El futuro de la planta de Electrolux en Rosario dependerá de las conversaciones que mantengan la empresa, el sindicato y las autoridades laborales durante este período.


