Rosario Central quiere seguir creciendo alrededor del Gigante de Arroyito, pero hay una pieza clave que todavía no puede mover.
Se trata del predio que ocupa la Prefectura Naval Argentina junto al estadio, un espacio que la dirigencia canalla considera estratégico para ampliar su estructura y trasladar allí parte de la actividad que hoy funciona en pleno centro de Rosario.

El interés no es nuevo
Hace alrededor de una década que el club intenta avanzar sobre ese inmueble y las conversaciones atravesaron distintos gobiernos nacionales. Hubo propuestas, reuniones y negociaciones, pero ninguna terminó con la firma que Central esperaba.
Un espacio demasiado tentador.
La ubicación explica buena parte del interés.
El predio está pegado al Gigante y permitiría concentrar más servicios, oficinas y movimiento institucional en Arroyito.
La idea es simple: dejar de tener parte de la estructura dividida entre el estadio y la sede social de calle Mitre, y reunir una mayor cantidad de actividades en una misma zona.
Sobre el papel, parece lógico.
En los despachos, hasta ahora, fue otra historia.
Años de gestiones y ningún acuerdo
Las negociaciones comenzaron hace varios años y tuvieron distintas etapas.
En una de ellas se analizaron compensaciones para que Prefectura dejara las instalaciones. También hubo propuestas vinculadas con viviendas y espacios operativos para la fuerza.

Más adelante, las conversaciones volvieron a activarse y Central entendió que el acuerdo estaba cerca.
Tampoco ocurrió.
Con la actual dirigencia, el tema volvió a ponerse sobre la mesa.
La propuesta incluyó incluso la posibilidad de construir un muelle y una base para las embarcaciones de Prefectura en un sector vinculado a la guardería náutica del club.
El resultado volvió a ser el mismo: sin acuerdo.
Central no frena sus obras
Mientras esa discusión sigue trabada, el club avanza por otro lado.
La ampliación del Gigante continúa y la construcción de la tercera bandeja forma parte del proyecto para sumar capacidad y modernizar el estadio.
También se analizan nuevas intervenciones en las tribunas y la creación de más sectores para espectadores.
La intención es clara: hacer crecer el estadio y transformar cada vez más el entorno de Arroyito en el centro de la vida institucional del club.

El terreno de Prefectura encaja de lleno en ese plan.
Por ahora, sin embargo, sigue siendo una obsesión pendiente.
Central amplía, construye y proyecta. Pero a pocos metros del Gigante todavía tiene un límite que no logra correr.


