Además, señaló que él tendrá la mayor legitimidad como representante del movimiento obrero. “Yo voy a ser el secretario general de la CGT que votamos los gremios más importantes“, sostuvo en declaraciones radiales.
De todos modos, el titular de la UOM se mostró dispuesto a “sentarse” con Moyano para intentar buscar la forma de evadir lo que parece inevitable: la fractura de la central sindical. “Quiero una CGT única”, insistió.
Incluso, como en otras oportunidades, ofreció: “Si la unión del movimiento obrero pasa porque Caló se baje de la candidatura, Caló está bajado. Pero del otro lado Moyano tiene que hacer lo mismo“.
Por último, el metalúrgico desmintió ser el candidato del oficialismo. “Yo le hago paro a los empresarios para discutir salarios. Con el Gobierno no tengo problemas gremiales o institucionales. Con el Gobierno hay que conversar otras cosas. Y las vamos a conversar”, prometió.

