El velatorio se está llevando a cabo en la casa de sepelios de la calle Bartolomé Mitre al 200 de San Miguel y esta tarde serán inhumados en el Cementerio de esa ciudad.
El hecho ocurrió en las calles Los Andes y Tribulato, en la zona de boliches de San Miguel, en el noroeste del conurbano, donde dos hombres asaltaron a una mujer a la que amenazaron con un arma de fuego y le sustrajeron su cartera.
El robo fue advertido por un cuidacoches que estaba en el lugar y que alertó a dos efectivos policiales que se movilizaban por la zona a bordo de un patrullero en tareas de prevención.
Según las fuentes, esos dos policías salieron a buscar a los sospechosos y a los pocos metros, advirtieron a un grupo de entre cuatro y cinco personas reunidas en la esquina.
El mismo informante indicó que a raíz de los disparos, los dos policías recibieron un tiro cada uno en los miembros inferiores, por lo que pidieron refuerzos por radio y luego buscaron asistencia médica.
Mientras los efectivos eran asistidos en un hospital de San Miguel, otro patrullero salió a buscar a los delincuentes que habían huido a pie y al llegar a la esquina de Los Andes y Vicente López, a unos 200 metros del primer tiroteo, uno de los hombres buscados atacó el móvil a tiros.
El sargento Ismael Ibáñez (33) conducía el patrullero y recibió un disparo que ingresó por debajo de la axila y atravesó su corazón, dijeron las fuentes.
Según los informantes, el sargento Ibáñez murió prácticamente en el acto, en tanto que los asesinos volvieron a huir de la escena del crimen a la carrera.
Sin embargo, otros policías persiguieron a los delincuentes y a los pocos metros detuvieron a uno de los sospechosos, un joven de 23 años que estaba en libertad condicional. Además, cerca de donde el acusado fue capturado, se secuestró la pistola 9 milímetros que se cree fue utilizada en el hecho.
Al continuar con las investigaciones, los policías apresaron luego en la vecina Los Polvorines al padre del joven, un hombre de 58 años que también se encontraba en libertad condicional en una causa por robo, de quien se sospecha era el otro delincuente que participó de los episodios, precisaron los voceros.
Los dos detenidos quedaron a disposición del personal de la Unidad Funcional de Instrucción de Malvinas Argentinas de turno.
En tanto, los policías heridos, el subteniente Juan Eduardo Jerez y el oficial Roberto Carlos Maciel, permanecían ayer a la tarde internados en el Hospital Larcade y en la Clínica Sarmiento, ambos fuera de peligro y con lesiones en pie y pierna.
Por su parte, desde el Ministerio de Seguridad bonaerense, se informó que el sargento Ibáñez era padre de una niña de 8 años y que había ingresado a la fuerza en 2003.

