La aparición del acuerdo firmado entre Javier Milei y el empresario estadounidense Hayden Davis reordenó la lectura judicial del caso $LIBRA, la criptomoneda que se desplomó minutos después de ser promocionada por el Presidente.
El documento, revelado por Clarín, permite ensamblar movimientos financieros, visitas oficiales y maniobras posteriores que hasta ahora parecían inconexas.
Davis ingresó al círculo presidencial en julio de 2024, autorizado por Karina Milei y acompañado por dos operadores locales: Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Ambos fueron sus nexos permanentes con la Casa Rosada y estuvieron presentes en Dallas el día del lanzamiento de $LIBRA.
En los meses siguientes, Davis regresó varias veces al país, participó de eventos organizados por Novelli y Terrones, y mantuvo encuentros directos con Milei. Lo que hasta ahora no se había mostrado era la existencia de un acuerdo formal.
El documento que cambia la interpretación judicial
El texto, fechado el 29 de enero de 2025 y firmado por Milei y Davis, detalla una serie de compromisos de asesoramiento “ad honorem” sobre blockchain, contratos inteligentes e inteligencia artificial. Carece de membrete oficial y exige confidencialidad absoluta.
El dato fuerte tiene que ver con la temporalidad: al día siguiente, el 30 de enero, Davis estuvo en Casa Rosada. Y, según la información aportada por SIFRAI al fiscal Eduardo Taiano, ese mismo día el empresario ejecutó pagos cripto desde billeteras personales hacia intermediarios en Argentina.
Con el documento a la vista, para los investigadores la secuencia deja de ser una coincidencia y deja ver un vínculo institucional que conecta al Presidente con Davis justo en el momento de las transferencias.
El rastro del dinero
El informe citado por Clarín detalla pagos que se iniciaron en dos wallets identificadas como HDS2 y HDS3. Desde allí se enviaron 1,015 millón de USDC al jubilado Orlando Mellino, quien derivó los fondos a una billetera usada presuntamente como “rampa de salida”.
En días posteriores, otras billeteras vinculadas a Davis movieron montos superiores a los 5 millones de dólares, con escalas que alcanzaron a influencers cripto y, según la hipótesis fiscal, eventualmente también a la billetera de Novelli y Terrones Godoy.
El 14 de febrero, Davis lanzó $LIBRA en Dallas. A los 23 minutos, Milei lo promocionó en redes. El precio se disparó y cayó casi a cero poco después. Con las sospechas instaladas, el Presidente borró el mensaje y alegó desconocimiento de los detalles del proyecto.
El punto que ahora genera tensión judicial es este: para ese momento ya existía un acuerdo firmado entre ambos.
Las cajas fuertes y las maniobras posteriores
El capítulo final de esta cadena lo aportan una serie de imágenes que revelan que el 17 de febrero, la hermana y la madre de Novelli vaciaron una caja de seguridad en el Banco Galicia. Esa caja había sido abierta el 4 de febrero, el mismo día en que la billetera de Novelli recibió 695 mil USDT.
Para la fiscalía, la coincidencia temporal entre los ingresos de fondos, la apertura de la caja fuerte y las transferencias previas desde billeteras asociadas a Davis es consistente con una maniobra de salida de dinero en plena ebullición del caso.
Con la aparición del documento Milei–Davis, los investigadores dicen tener ahora un marco que explica mejor la sucesión de hechos:
- el acceso del empresario al Presidente,
- la firma del acuerdo,
- las transferencias del mismo día,
- el lanzamiento del token,
- el tuit presidencial,
- y los movimientos posteriores de dinero físico y cripto.
Lo que en su momento parecían eventos aislados, hoy —siempre según la reconstrucción publicada por Clarín— empieza a configurar una trama coherente que compromete al Presidente en la investigación por la estafa cripto.

