A menos de un año de que comience la carrera electoral en la que María Eugenia Vidal y Mauricio Macri intentarán revalidar sus mandatos, la pregunta por el eventual compañero de fórmula de uno y otro flota en cada despacho oficial.
En el caso bonaerense, Daniel Salvador no oculta sus ganas de volver a ser copiloto de Vidal, pero dentro del PRO y en la misma UCR afloran candidatos para reemplazarlo. Entre ellos surgió un nombre que, según reconstruyó INFOCIELO, causó una sorpresa que se disipó al compás de los argumentos de peso que lo sostienen.
Se trata del mediático abogado Mauricio D’Alessandro, que ocupa hoy una banca en el Concejo Deliberante de Tandil y que no oculta sus ganas de suceder al histórico Miguel Lunghi en el sillón municipal. Pero dentro del oficialismo le quieren dar un premio todavía mayor.

D’Alessandro tiene conocimiento legislativo –además de abogado fue diputado entre 2011 y 2015- y su interés en consolidar un desarrollo territorial le aportan para anotarse con chances en la carrera. D’Alessandro tiene un partido propio –Integrar-, locales en el interior –acaba de abrir uno en Pehuajó- y un intendente y un legislador –los Britos, de Chivilcoy– que le responden.
Pero además, arguyen quienes lo quieren en la lista junto a Vidal, es poseedor de una serie de cualidades que se complementan con las de la Gobernadora. Su perfil mediático y su lengua afilada se evalúan positivamente a la hora de encarar una campaña en la que, se presume, no faltarán chicanas y operaciones.
¿Estará en condiciones Vidal, que ahora debe defender una gestión de cuatro años, de subirse al ring? ¿Hay en Cambiemos otros púgiles capaces de “guantear” contra los candidatos del peronismo? Ahí es donde el nombre de D’Alessandro se hace más fuerte.

