Tras la renuncia de José Luis Espert como candidato de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, se reabrió el debate sobre la validez de las boletas y el cumplimiento de la ley de paridad. En diálogo con FM Cielo, el exsecretario nacional electoral Alejandro Tullio aclaró los alcances legales del caso y despejó dudas sobre los pasos que debe seguir la Justicia.
“El reemplazo de un candidato oficializado se hace por género, no por ubicación en la lista”, explicó Tullio, al recordar que desde 2019 rige el decreto 171 que reglamenta la paridad. “El varón reemplaza a varón y la mujer a mujer. No hay un corrimiento físico de los nombres”, precisó. De esa manera, la salida de Espert no debería alterar el orden general ni generar un conflicto con la ley de paridad de género.
El exfuncionario también desestimó que la baja del economista obligue a reimprimir boletas. “No se votan candidatos, se votan listas. Una boleta sigue siendo válida aunque uno de los nombres ya no esté”, sostuvo. Según explicó, el sistema electoral argentino no depende de las fotos o nombres impresos, sino de la oficialización de las listas completas, que siguen vigentes mientras mantengan su estructura.
De todos modos, Tullio admitió que podría ser “deseable” reimprimir las boletas para evitar confusión entre los votantes. “Todo el derecho electoral se basa en el principio de evitar la confusión del elector”, apuntó, aunque advirtió que el proceso logístico posterior —revisar, empaquetar y distribuir nuevamente millones de boletas únicas personalizadas por mesa— demandaría tiempo y recursos.
“El costo sería significativo, pero el Estado debe hacerse cargo. No es un gasto imposible en el contexto de una elección nacional”, agregó.
Más allá de la polémica, Tullio relativizó el impacto práctico del cambio. “La boleta es un instrumento que se usa durante quince segundos. Yo me concentraría más en modificar la campaña que en modificar la boleta”, ironizó, al destacar que con el nuevo esquema de boleta única, la comunicación y los mensajes de los candidatos pesan mucho más que la pieza de papel.
Mientras tanto, la Justicia electoral deberá definir si acepta el reemplazo dentro de la misma nómina o si exige una reimpresión total. Como recordó Tullio, “la ley dice lo que el juez dice que la ley dice”.

