Rodeado de municipios comandados por el Frente de Todos, Lanús es el oasis PRO en el conurbano sur, o aún más, la única ramificación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en esa dirección. Ese valor le otorga a Néstor Grindetti una posición estratégica de cara a las elecciones 2023, y fue el motivo por el cual coqueteó con diferentes armados, aunque finalmente parece decantarse por el de Mauricio Macri.
Ayer, el intendente volvió a mostrarse junto a Cristian Ritondo en la apertura de un local partidario en Merlo, donde la senadora Aldana Ahumada pretende disputarle la intendencia a los Menéndez. Allí, el jefe comunal de Lanús llegó junto al ex ministro de Seguridad de María Eugenia Vidal, uno de los que se subió al ring de Juntos por el Cambio para competir contra Diego Santilli en la interna de 2023.
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“Sabemos que tenemos la capacidad para gobernar, cuando Cristian (Ritondo) fue ministro de Seguridad en la gestión de María Eugenia Vidal, la seguridad mejoró. Venimos a tratar de llevarles una esperanza, tenemos una alternativa”, expresó el mandatario local. En su entorno, sin embargo, señalan que “trabajan articulando, pero separados”, según aseguraron a INFOCIELO. “Están dentro del esquema anticoloradismo, más cercano a Macri”, agregaron. Además, especificaron que es parte de un acuerdo con Ritondo para caminar juntos la Provincia. “Ambos son candidatos”, aclaran.
Hasta hace poco tiempo atrás Grindetti se alineaba con el otro halcón del PRO, Horacio Rodríguez Larreta, principal armador en las elecciones de 2021 e impulsor de Diego Santilli como candidato bonaerense. Aliado con Julio Garro, desde el espacio “Hacemos”, el intendente de Lanús fue jefe de campaña de El Colo y conductor junto al intendente platense de la ambulancia llamada “Hacemos”, para buscar dirigentes vecinalistas y “peronistas no kirchneristas”.
Incluso se mantenía distante de los dirigentes leales a Mauricio Macri, y fue uno de los motivos por el cual dio el portazo como nexo entre los intendentes PRO y el Gobierno bonaerense: los acuerdos que lograba tejer con Martín Insaurralde finalmente eran tumbados por el ex presidente, tras su regreso a la escena política nacional.
Una brújula indecisa en la interna del PRO en Juntos por el Cambio
El mapa de calor de Grindetti en la Provincia es algo confuso. Luego de mostrarse molesto con Macri por el “desgaste” que sufría como interlocutor en la Provincia, a principios de junio lo recibió en Lanús y terminó asociándose con él, en detrimento del acuerdo que mantenía con Julio Garro.
Como contó INFOCIELO, Macri “le pasó el escáner” al armado en Lanús. Tras el visto bueno del líder PRO, Grindetti se acercó al ex presidente y comenzó a trabajar para él. Luego, en agosto, volvió a acercarse a Julio Garro y visitó La Plata para relanzar “Hacemos”. Allí, declaró que con el intendente de La Plata compartía una misma visión y “el rol estratégico que tienen los municipios en el desarrollo de la provincia de Buenos Aires”.
Menos de un mes más tarde, sin embargo, el lanusense vuelve a estar lejos de Garro. “Siguen uno en cada bando”, confirmó a este portal uno de los voceros de Hacemos ligado al intendente de La Plata. La relación “está tibia”, reconocen desde el grindettismo. Sin ruptura formal, la grieta del PRO en la provincia de Buenos Aires nace en Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri, y baja a través de Diego Santilli y Cristian Ritondo hasta los intendentes y dirigentes locales.
Al menos desde La Plata no hay reproches para el ex ministro de Gobierno porteño, que curiosamente fue el jefe de campaña de Diego Santilli en las elecciones de 2021. “Así son los vaivenes de la política”, reconocen desde el armado PRO más cercano al larretismo.
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