En otra muestra de la hostilidad entre la Casa Rosada y la administración de la Provincia de Buenos Aires, el ministro de Economía, Luis Caputo, lanzó una andanada de descalificaciones contra el gobernador Axel Kicillof.
Fue durante el cierre del IAE Summit 2026, cuando el funcionario nacional defendió a rajatabla el ajuste fiscal, y recurrió a un tono desafiante para cuestionar el capital político del mandatario bonaerense, ninguneando cualquier aspiración electoral del líder provincial en lo que fue un ataque certero al representante de los intereses de la provincia.
Según el titular del Palacio de Hacienda, la gestión de Javier Milei decidió avanzar hacia el orden fiscal para “evitar una crisis”, bajo una premisa de respeto a los contratos.
Chicanas y ninguneo en el círculo rojo
Sin filtros, Luis Caputo disparó contra la figura de Axel Kicillof y su proyección nacional frente a un auditorio de empresarios organizado por el IAE Business School. “¿En serio le quieren hacer creer a las personas que Kicillof es un potencial candidato a presidente? Yo creo que toman a la gente por boluda”, sentenció el funcionario, buscando deslegitimar el peso político del gobernador de la provincia más poblada del país.
Para el ministro, la evidencia del rechazo al modelo bonaerense está en los resultados electorales previos, asegurando que el kirchnerismo ya no funciona como refugio electoral.
Con esta ironía velada, el funcionario buscó desviar la atención de los reclamos soberanos de la Provincia, que se planta como el principal escollo ante los discursos que pretenden desfinanciar la infraestructura y el transporte de los bonaerenses.
Apertura comercial y el golpe a las fábricas del suelo provincial
Pese a que el corazón fabril de la Argentina late en el cordón industrial de la provincia, el ministro ratificó la política de apertura comercial y minimizó las alertas por la caída de la actividad. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la producción manufacturera registró un preocupante retroceso del 2,8% interanual y un 4% mensual en abril.
Aun con estos números en rojo para el empleo local, Luis Caputo defendió la competencia extranjera comparando la economía argentina con la de Paraguay, asegurando que el país todavía tiene un esquema cerrado con un comercio sobre el Producto Bruto Interno (PBI) de apenas el 28%.
Ignorando el impacto destructivo que esta “apertura” tiene sobre las pymes bonaerenses, el ministro afirmó que “se toma por boluda a la gente” al sugerir que el modelo de protección industrial puede tener vigencia.
Dólares para el FMI y la profecía del 2027
En materia macroeconómica, el funcionario destacó que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró comprar divisas a un ritmo de 100 millones de dólares diarios. Esta dinámica permitió que la entidad, hoy conducida por Santiago Bausili, supere la meta anual de 10.000 millones de dólares pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con siete meses de antelación.
Con la mirada puesta en el próximo turno electoral, el ministro vaticinó que la economía “prevalecerá” y que el llamado “riesgo kuka” para el mercado es inexistente.

