Tras las agresiones de Javier Milei hacia Lula da Silva, las relaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil atraviesan una crisis inédita. De hecho, solo estuvieron rotas entre 1825 y 1828, durante la guerra que terminó con la declaración de la independencia de Uruguay. Jorge Taiana analizó el panorama actual.
En diálogo con FM Cielo, quien fuera canciller y ministro de Defensa de la Nación sostuvo que el conflicto entre los países es “serio” e “innecesario”. “La relación con Brasil es de amistad, de fraternidad y estratégica por la sencilla razón que la integración de América del Sur depende de una buena relación entre Argentina y Brasil“, explicó el actual diputado nacional por Fuerza Patria.
La crisis empezó con la participación de Milei en el acto de Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño quien actualmente está detenido tras intentar un golpe de Estado. El libertario argentino viajó para asistir a la asamblea partidaria que terminó designando a Bolsonaro hijo como el candidato a presidente de Brasil y durante la jornada Milei tomó la palabra para insultar a Lula, pero también a funcionarios judiciales.
“Una cosa es ir a una asamblea partidaria, escuchar y mostrar cierta forma de apoyo, otra cosa es tomar la tribuna y ponerse a insultar al presidente”, contrastó Taiana. El diputado marcó que hasta al propio Bolsonaro le pareció un gesto equivocado ya que puso “cara de horror” e intentó apaciguar las actitudes de Milei. Es que el brasileño sabe que debe conquistar los votos moderados para tener chances de ganar.
Más allá de las tensiones entre mandatarios, Taiana sostuvo que “al país le conviene tener buenas relaciones con Brasil, gane quien gane”. El legislador apoyó a Lula por ser “es el presidente de Brasil que más voluntad ha demostrado de acercarse a Argentina”, pero destacó la alianza estratégica por fuera de los nombres propios.
Según Taiana, “no vamos a salir para adelante en ciencia, en producción, en recuperar capacidad competitiva para nuestra industria sin armar cadenas de valor y esas cadenas de valor a esta altura ya no tienen que ser locales sino que tienen que ser regionales y el elemento central de eso es Brasil“.

