Daniel Hadad se refirió a las versiones que comenzaron a ubicarlo como una posible opción electoral para 2027 y dejó algunas pinceladas sobre su ideario y modelo de gestión. Durante un extenso diálogo con Albino Aguirre en el programa Palabras más, palabras menos en LA CIELO 103.5, el periodista, abogado y empresario de medios analizó el rumbo político y económico del país.
Hadad no esquivó las versiones que lo ubican como presidenciable, aunque puso en pausa cualquier definición. “Me prometí tomar una decisión antes de noviembre de este año”, adelantó, y señaló que con esa premisa busca sostener “el valor de su palabra”. “Vengo de de un hogar muy humilde que donde me enseñaron que hay una sola cosa que un hombre tiene que tener antes que que nada, que es palabra. Si yo te dijese hoy que que sí te estaría mintiendo y si te digo que no también porque no tomé la decisión”, se sinceró.
En esa misma línea, detalló su metodología para evaluar este tipo de procesos: “yo soy un apasionado de los datos, ya no tomo decisiones si no tengo datos; trato de ver qué piensa la sociedad”. Al respecto, advirtió que el uso de herramientas tecnológicas de escucha social arroja un panorama preocupante en la actualidad: “me asusta, no me gusta que el principal sentimiento que aparece hoy en las muestras de opiniones sean desesperanza y tristeza”.
Cuestionamientos al gasto y a la estructura en la Provincia
A pesar de no definir un futuro electoral, Hadad no se quitó el traje de analista y cuestionó aspectos relevantes de las gestiones de Axel Kicillof y de Javier Milei, quienes aparecen hoy como los candidatos más instalados para disputar la presidencia en las elecciones venideras.
Respecto de Kicillof, expresó una postura crítica aunque respetuosa respecto a las prioridades de la administración de Axel Kicillof. “Son décadas y décadas de frustraciones, donde obras públicas fundamentales no se realizan”, planteó. En ese marco, puso el foco sobre el área de educación y señaló que “es muy poco lo que se está haciendo en la provincia de Buenos Aires”. Según su mirada, el ausentismo docente repercute directamente en la deserción de los estudiantes, explicando que “si el maestro no va también lo que genera es el ausentismo de los chicos”.
Por otra parte, Hadad apuntó contra el volumen de la estructura política bonaerense al afirmar que le “me cuesta creer que la provincia de Buenos Aires necesite 19 ministros” como tiene en la actualidad. También objetó el volumen del poder Legislativo: “no entiendo la lógica un parlamento bicameral, perfectamente se podría hacer con algo más chico”. Y, si bien admitió que el impacto del achique propuesto en términos presupuestarios no es relevante, lo ponderó desde el lado de las formas: “el Estado es el primero que tiene que dar el ejemplo”.
La otra observación sobre la administración de los recursos públicos provinciales estuvo dirigida a la emblemática planta naval de Ensenada, donde Hadad señaló que existen serias dificultades de productividad: “aquellos que llegan no sé Astilleros Río Santiago y de repente pagan 2900 sueldos a cambio de no sé qué, me parece que no es una empresa que esté trabajando”.
Límites al recorte nacional y exigencia de empatía
Al evaluar la gestión del presidente Javier Milei, Hadad reconoció que “prometió algunas cosas en la campaña que está cumpliendo”. Entre los puntos que destacó como positivos, mencionó la instalación en la sociedad de la importancia del equilibrio fiscal y la noción de que “no se puede gastar más que lo que ingresa”, así como el posicionamiento geopolítico de la Argentina del lado de Occidente y el abordaje de la inseguridad bajo la premisa de “cuidar a la víctima que al delincuente”.
Sin embargo, el empresario fue categórico al establecer que la búsqueda del déficit cero no puede convalidar cualquier tipo de recorte social. “Recortar funciones básicas del Estado no sirve, es como que uno quiera ahorrar en su casa y plantee que nadie coma”. “Se puede vivir en una Argentina con cierto equilibrio fiscal; pero no a costa de funciones elementales del Estado”, insistió.
En ese sentido, criticó con dureza el perfil de los colaboradores del jefe de Estado al señalar que “este último mes me parece que la palabra empatía volvió a aparecer en el diccionario de de nosotros los argentinos” y que “ahí la sensibilidad del gabinete de Milei es escasa, los veo con poca empatía”.
“Cuando yo escucho algún ministro que dice ‘yo estoy contento de que el Estado se achique y que la gente que está en el Estado gane menos’, pienso que hay que parar y pensar que en el estado están los maestros, la policía, los enfermeros, los médicos”, consideró.
Finalmente, el fundador de Infobae reclamó un abordaje del debate público que deje de lado la hostilidad hacia las voces críticas del modelo oficial. “creo en una sociedad donde el disenso es algo positivo; no creo que alguien que piense distinto a mí merezca que yo lo insulte”, reflexionó.
Al concluir la entrevista, Hadad remarcó que el orden económico no es contradictorio con la atención social: “se puede ser liberal en términos económicos, con sensibilidad social; es un tema que ya no es ideológico sino humano: si a vos no te conmueve el dolor de los que lo están pasando mal, si no tratas de trabajar en sacar esa gente de la marginalidad, realmente el problema es que no sos una buena persona”.

