De precio cuidado a precio de exportación. Ese podría ser el destino de los 7 cortes de carne populares luego de la última decisión del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). ¿Impactará en las carnicerías de Argentina?
Para responder a esta pregunta se puede ir al origen de la medida: el Decreto 911/2021. En ese momento, Alberto Fernández, Juan Manzur, jefe de Gabinete de la Nación, y Julián Domínguez, ministro de Agricultura, firmaron la norma que suspendió hasta el 31 de diciembre de 2023 la exportación de los llamados cortes preferidos: asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta y vacío.
Los argumentos de la iniciativa estuvieron centrados en la necesidad de controlar los precios de esos productos en las carnicerías de Argentina. “Las medidas que se disponen contribuyen a generar un equilibro entre el mercado argentino y la exportación de productos cárnicos“, rezaba el Decreto. Ahora, sin embargo, las nuevas autoridades decidieron desregular los precios y priorizar las exportaciones.
Sin ir más lejos, la semana pasada el actual secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Fernando Vilella, le dijo a las autoridades del SENASA que el objetivo es “duplicar las exportaciones”. Las autoridades sanitarias ya se plegaron a estas nuevas directivas y habilitaron desde ayer 1° de enero todos los procedimientos necesarios para exportar los cortes de carne en cuestión.
Los frigoríficos exportadores recibieron con beneplácito esta noticia y también las desregulaciones que ya implementó la gestión libertaria de Javier Milei. El presidente del Consorcio ABC integrado por dichos frigoríficos, Mario Ravettino, contó que tienen “expectativas de mejorar el volumen exportado” en 2024. En este escenario, pro exportación la pregunta es qué pasará en el mercado interno, es decir, en las carnicerías.
La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) en su monitor ganadero de diciembre da algunos indicios de lo que puede pasar. El relevamiento de precios del sector registró las subas que ya informó INFOCIELO, pero marcó que el aumento “ se encontró con un poder adquisitivo muy debilitado“. En este sentido, se pregunta “hasta qué punto el mostrador y el bolsillo debilitado de la gente puede sostener estos precios en el tiempo”.
El ex presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, estimó que con la apertura indiscriminada de las exportaciones el valor de la carne en el mostrador podría pasar a tener precios internacionales, es decir, 20 euros por kilo. “¿Cómo hace un jubilado para comprar un kilo de carne a 18 mil, 20 mil pesos?“, se preguntó en diálogo con Radio 10. La respuesta irá apareciendo con el correr de los días.


