El libertario que reemplazó a Santiago Caputo al frente de la estrategia comunicacional de Javier Milei protagonizó este martes un episodio incómodo en X (ex Twitter). En medio de una jornada de ataques libertarios contra la prensa, Oría escribió: “Son pobristas!!! Piden literalmente estar peor!!!”
El posteo se llenó de inmediato de respuestas que celebraban la frase y sumaban insultos contra “los kukas” y los periodistas. El detalle es que buena parte de esos mensajes arrancaba con la palabra “Reply”, un resto de automatización que debía borrarse antes de publicar y que quedó pegado como prueba del operativo.

LA TORTUGA QUE SE LES ESCAPÓ
Las cuentas que respondieron tienen el perfil clásico de un bot: perfiles con descripciones truchas, actividad en inglés y prácticamente ninguna geolocalizada en la Argentina. Es decir, el aparato que Karina Milei y compañía usan para simular consenso en redes sociales quedó a la vista mientras el propio gobierno acusa a la prensa de operar contra ellos.
El periodista Manu Jove fue de los primeros en notarlo y le recomendó a la Casa Rosada no ahorrar en la contratación de bots para evitar este tipo de papelones. Oría le respondió que en realidad los bots eran una operación en su contra, disfrazada para hacerlo quedar mal, y lo trató de ingenuo por creer que había caído en un error propio.

UN CLÁSICO DE LA POLÍTICA ARGENTINA
El episodio recuerda al de 2019, cuando en plena campaña de reelección un bot mal traducido le respondió a Mauricio Macri con un mensaje sin sentido que también delató una granja de cuentas contratada para simular apoyo. Siete años después, el libertarismo repite el mismo mecanismo con el mismo resultado.
La ironía se cuenta sola: el gobierno que construyó buena parte de su identidad denunciando “operaciones” y “aparatos” mediáticos recurre a las mismas herramientas que dice combatir. Y esta vez ni siquiera se tomó el trabajo de disimularlo bien.

Mientras Oría insiste en que todo fue una trampa ajena, en las redes ya circulan capturas y memes que se ríen tanto del error como de la explicación. Otro round perdido para la comunicación libertaria en la guerra de las redes que ellos mismos dicen dominar.

