En un mundo donde cada clic parece tener un precio, la aparición de “D10S Eterno” rompe con la lógica del mercado. No es un negocio, ni una aplicación de apuestas, ni un “Tinder de figuritas”. Para su creador, Damián Molinaris, que participó de una entrevista en “Todo no se puede” de La Cielo FM 103.5 explicó que se trata de algo mucho más romántico.
“Esto es un grafiti en la pared, esto es un grafiti en internet”, Molinaris creó un álbum virtual dedicado íntegramente a Diego Armando Maradona y ya cosecha miles de usuarios unidos por una misma mística.
Damián tiene 38 años y, aunque parezca paradójico para alguien que dedica su tiempo a esta obra, no vivió el apogeo del Mundial 86. “Soy del 88, no lo vi en el 86, era chico. Yo recién de Diego me acuerdo cuando llegó a Boca”, confiesa. Sin embargo, la falta de recuerdos frescos de México no impidió que construyera un vínculo inquebrantable de admiración al astro del fútbol argentino. “Lo que me ata con el Diego es cómo era él en la cancha sinceramente, era una máquina, le pegaban de todos lados”.
Un ejército de un solo hombre
La plataforma -jueguitos.com.ar/diegote- es una proeza técnica individual. Sin equipo de marketing ni presupuesto de una multinacional, Damián se encarga de todo. “Acá el programador, curador, diseñador, CM soy yo”, explica con orgullo. Para alimentar el álbum, realizó una búsqueda hormiga durante años a “puro internet no tengo contacto con ningún fotógrafo. Una foto del Diego me la guardo”. El resultado es una base de datos de más de 3.000 imágenes que filtra mes a mes para evitar repeticiones.
El funcionamiento del álbum simula el ritual de los paquetes físicos pero con un toque tecnológico y simbólico. Los usuarios reciben entre uno y tres sobres diarios de forma aleatoria, pero con un detalle que no es azaroso, “los sobres te van a aparecer a las 10:10 de la mañana”. Dentro de ellos, las figuritas se dividen en categorías “común, especial y holográfica”, y existe un mercado interno para intercambiar las repetidas entre los más de 5.000 usuarios registrados.
El “homenaje” por sobre el lucro
La pregunta que surge inevitablemente ante un proyecto de esta magnitud es por qué no monetizarlo. La respuesta de Molinaris es tajante: “no es emprendimiento, esto es un homenaje, yo no visualizo ni 10 centavos”. Para él, el valor reside en el tributo y no en la cuenta bancaria. “Lo hago como homenaje más allá de mi tiempo, mi salud y mis gastos que gaste”, señala, comparando su labor con la de alguien que compra un aerosol para pintar un mural callejero.
Incluso si quisiera hacerlo, Damián reconoce las barreras legales de la marca Maradona, pero su motivación es puramente emocional: “Es solamente por el amor que vos tenés hacia Diego y dejar algo marcado”. Sin haber estado nunca cerca del astro ni haberlo conocido personalmente, este joven ha logrado crear un punto de encuentro para una comunidad que sigue pegando figuritas del “Diez” en la nube, demostrando que la figura de Maradona sigue provocando niveles de adhesión que desafían el tiempo y la tecnología.

