En una fecha de profunda significación histórica para el país como es este 2 de abril, Guillermo Carmona, ex secretario de Malvinas y Atlántico Sur, analizó el complejo escenario diplomático actual.
Durante una entrevista brindada al aire de Palabras más, palabras menos, en la mañana de LA CIELO, el experto advirtió sobre las graves consecuencias del alineamiento internacional del Gobierno Nacional, denunciando un “efecto Galtieri” que pone en riesgo décadas de consenso internacional a favor de la soberanía argentina.,
Carmona manifestó su “fuerte preocupación por el curso que está teniendo la política exterior argentina”, señalando que el abordaje de la cuestión Malvinas se encuentra en un “punto muy crítico” caracterizado por “graves omisiones”. Uno de los hechos más recientes y preocupantes fue el voto de Argentina en la Asamblea General de la ONU contra una resolución que reconoce la esclavitud como el mayor genocidio de la humanidad,.
El ex secretario calificó esta decisión como una “actitud insolidaria y temeraria”. Explicó que esta postura aliena a los 54 estados africanos, aliados históricos que poseen un “fuerte compromiso con la descolonización” y una presencia mayoritaria en el Comité de Descolonización de la ONU,. Según Carmona, al integrarse a una “minoría automática” junto a Estados Unidos e Israel, el país sufre una “muy probable pérdida de apoyo internacional”,. Para el diplomático, votar en contra de resoluciones de derechos humanos o descolonización simplemente por seguidismo implica una “renuncia a la propia política exterior”.
El peligro del “efecto Galtieri”
El concepto central de su análisis fue el denominado “momento Galtieri” o “efecto Galtieri”. Carmona advirtió que circulan versiones sobre un supuesto apoyo que figuras como Donald Trump podrían brindar a la Argentina en contra de Gran Bretaña por Malvinas. Calificó estas expectativas como “gravísimas” porque repiten el error histórico de 1982, cuando la dictadura supuso que Estados Unidos jugaría a favor de Argentina.
“Estados Unidos y Gran Bretaña tienen una alianza política, económica y militar inquebrantable”, sentenció Carmona, recordando que en el conflicto del Atlántico Sur, la potencia del norte “en todo momento jugó para Gran Bretaña”. El experto señaló que intentar meter un tercer actor en lo que es una disputa de soberanía entre dos estados es un retroceso diplomático que solo busca rédito en la política interna,.
Militarización y silencio institucional
Otro eje de su denuncia fue la falta de reacción ante la actividad británica en las islas. Carmona reveló que, en los días de gestión transcurridos, ha habido “una sola protesta formal” de la Cancillería contra los frecuentes ejercicios militares y actos de provocación del Reino Unido. Sostuvo que el gobierno ha “sacado el tema Malvinas de la agenda”, permitiendo un “aceleramiento en la apuesta militarizadora británica” ante la falta de activismo argentino,,.
Finalmente, lamentó la “inexistencia de la secretaría” que anteriormente ocupaba, señalando que la gestión actual posee “cero presencia pública respecto de cuáles son las posiciones de Argentina”,. Carmona concluyó definiendo la estrategia del gobierno como una “antipolítica en la política exterior que es sumamente peligrosa” porque las decisiones no se toman en función del interés nacional de recuperar el ejercicio de soberanía, sino por un alineamiento ideológico automático.

