La Cámara de Diputados sigue sin destrabar el armado de las comisiones y la demora ya expone las internas cruzadas tanto en el oficialismo como en La Libertad Avanza. Mientras el peronismo todavía negocia el reparto de lugares estratégicos entre sus distintos sectores, el bloque libertario tampoco logra ordenar su propia disputa interna. Aun así, el presidente del cuerpo, Alejandro Dichiara, mantiene la decisión de avanzar con una sesión el próximo 28 de mayo y ya proyecta otra convocatoria para junio, incluso en medio del Mundial.
Según pudo saber INFOCIELO, las negociaciones para definir las presidencias y la integración de las comisiones siguen trabadas y todavía no hay decreto oficial. La demora responde, principalmente, a la falta de acuerdos dentro de Fuerza Patria, donde continúan las tensiones entre el kirchnerismo y el kicillofismo por el control de áreas clave como Legislación General, Presupuesto, Asuntos Constitucionales y Justicia y Reforma Política.
Las internas se dan en espejo con el Senado, aunque en la Cámara baja se agrega una reñida interna por ver quien se queda con la nueva comisión de Ludopatía.
Pero el oficialismo no es el único espacio con problemas. En La Libertad Avanza también persisten las diferencias por el reparto de lugares dentro de las comisiones. La disputa enfrenta a los sectores alineados con Agustín Romo y Sebastián Pareja, que incluso presentaron propuestas separadas para la integración de los cuerpos legislativos. La conducción de la Cámara rechazó ambas nóminas y exigió un esquema unificado, lo que profundizó el conflicto interno libertario.

En ese contexto, Dichiara busca evitar que el letargo legislativo en el recinto se extienda. La intención es sesionar el 28 de mayo para empezar a reactivar la actividad parlamentaria, aunque no haya temas relevantes por la falta de trato en comisiones, aun cuando las autoridades de comisión todavía no estén completamente definidas. Además, en los pasillos de la Legislatura hablan de una nueva sesión durante junio, pese a que coincidiría con el desarrollo del Mundial, un período que históricamente suele ralentizar el ritmo político.
La falta de acuerdos mantiene frenado el funcionamiento. Sin comisiones conformadas, decenas de proyectos no pueden avanzar formalmente y quedan imposibilitados de iniciar su tratamiento parlamentario. La disputa no sólo atraviesa al oficialismo, sino también a una oposición que todavía busca acomodar su propia estructura interna en un año atravesado por tensiones políticas y electorales.

