Un nuevo foco de conflicto estalló entre el gobierno nacional de Javier Milei y los trabajadores estatales. Todo comenzó pasado el mediodía de ayer cuando se notificaron los despidos a entre 60 y 170 empleados de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). ATE ocupó la sede y Gendarmería desalojó.
La cantidad de personas cesanteadas varía según la fuente. Martín Porro, el presidente de la CNEA, dijo ayer que “sobre un universo de más de 300 contratados se decidió no renovar 61 agentes que permanecían en la modalidad de ‘plazo fijo'”. Por su parte, la Asociación de Trabajadores Estatales (ATE) habló de “casi 100” y Roberto Salvarezza, el titular de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) bonaerense, dijo que son “más de 170”.
Como sea, se trata de una gran cantidad de despidos en un organismo estratégico que ya redujo su estructura a más de la mitad. Según dijo el flamante vocero presidencial, Adrian Ravier, en su primera conferencia de prensa, la CNEA pasó de 645 a 272 cargos. Por su parte, Porro defendió la iniciativa diciendo que “no hubo despidos de personal científico ni estratégico“.
En medio de la manifestación, el funcionario se tuvo que ir de la sede central del organismo atomico escoltado por efectivos de Gendarmería. Luego, a través de redes sociales habló de “disturbios generados por un grupo de manifestantes gremiales”. Según su relato, fue “un grupo de personas fogoneadas por la política” que “decidió violentar la paz, pateando puertas, golpeando vidrios y amenazando a compañeros que estaban en sus puestos de trabajo”.
Lo cierto es que una vez que se notificaron los despidos, el sindicato que nuclea a trabajadores estatales decidió ocupar la CNEA para pedir la reincorporación de esas personas. “Hemos decidido llevar adelante una permanencia pacífica en la sede central de la CNEA hasta que su presidente Martín Porro y su equipo decidan salir a dar explicaciones“, informó Rodolfo Aguiar, secretario general del gremio.
El 20% del personal administrativo de la CNEA, afuera
Unas horas más tarde, el dirigente gremial denunció una “brutal represión” en las oficinas ocupadas. Efectivamente, de acuerdo a las imágenes capturadas en el lugar, efectivos de Gendarmería ingresaron al edificio y frenaron la protesta, pero en el medio hubo empujones, insultos y enfrentamientos con trabajadores.

Así las cosas, ATE prometió sostener el reclamo hasta que se reincorpore a los despedidos. También hubo otras organizaciones que rechazaron el recorte como la Asociación de Profesionales de la CNEA y la Actividad Nuclear (APCNEAN) que sacó un comunicado tras los acontecimientos.
“El personal contratado de la CNEA está conformado por profesionales, técnicos y administrativos altamente capacitados, cuya labor es fundamental para el sostenimiento de nuestras instalaciones y la continuidad de proyectos estratégicos nacionales” argumentaron. Según la entidad, el gobierno nacional despidió al 20% del personal contratado “de manera intempestiva” y a un día de finalizar el mes.
La APCNEAN también pidió la reincorporación “y el cese urgente de las políticas de ajuste que atentan contra la ciencia y la tecnología nacional”.

