Elisa Carrió reconoció haberle sugerido a Matías Yofe que descartara su teléfono celular durante un allanamiento realizado el pasado 2 de enero de 2026. La admisión surgió de su propia declaración en el marco de una causa impulsada por la defensa, que busca cuestionar la legalidad del procedimiento policial.
El procedimiento ocurrió en el marco de una causa en la que su referente de pilar se encuentra imputad por presunta extorsión agravada, y en la que, según denunció el propio fiscal, la ex legisladora intento apretarlo con amenazas.
Según consta en su testimonio -que publicó la propia Carrió en sus redes sociales- la dirigente relató que ese día fue informada de que la vivienda de Yofe estaba siendo allanada y que, ante la noticia, intentó comunicarse con él.
“El día 2 de enero de 2026, me dijeron que estaban allanando la casa de Matías (Yofe). Pregunté dónde está Matías, que me llame. No me acuerdo si me habló Matías u otra persona, me dijo que estaba en Mar del Plata. Le dije a Matías: ‘tirás el teléfono al mar’”, declaró. Aclaró, además, que desconocía mayores detalles del operativo y que entendió que “deben estar buscando documentación de la AFA”.
En su exposición, la dirigente también hizo referencia a un intercambio previo con el fiscal interviniente. Señaló que no recuerda haber intentado agraviarlo, aunque admitió un exabrupto por el que pidió disculpas. “Sí le dije, le pido perdón porque no es mi forma de trato. Estaba desencajada más por el allanamiento, por la madre y la hija”, sostuvo.
Carrió describió además su llegada al lugar del procedimiento y el contacto con el personal policial. Indicó que se encontró con “dos chicos de la DDI, muy jóvenes, amables”, a quienes le manifestó su apoyo a la fuerza. “Les dije: ‘chicos, yo soy pro poli, quiero mucho a la policía, no tengo ningún prejuicio’. Les pedí que le dijeran a su jefe que quería hablar con el responsable del procedimiento, solo para que me mostrara la orden de allanamiento”, explicó.
Más tarde, aseguró que se retiró del lugar y regresó a su domicilio, aunque luego se presentó formalmente como abogada. Detalló que actuó con el patrocinio de Albana, ya que no posee matrícula en el departamento judicial de San Isidro, pese a contar con un poder otorgado por Matías y Agustina. “No estaba presentada porque no sabía de la causa”, aclaró.
En el tramo final de su declaración, Carrió cuestionó duramente el desarrollo del operativo. Afirmó que no se respetaron protocolos básicos y que nunca se le exhibió la orden judicial. “Le dije ‘escribí’: no hubo un solo protocolo ni se exhibió la orden por el tratamiento de la mujer, que era la denunciada, y por la beba de tres meses. Nunca me mostró la orden, salieron escapando. Esto tiene que ser sancionado, es una ausencia de Estado de Derecho total”, concluyó.

