El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, completó su lunes de reuniones políticas ayer por la noche. Fue en su despacho junto al ministro de Trabajo, Walter Correa, con quien recibió a una comitiva de dirigentes gremiales de ATE y la CTA provenientes de distintos puntos del país. Un paso más en el camino hacia la candidatura presidencial.
El propio Correa contó que la reunión sirvió para “debatir la construcción de un proyecto político que represente a las mayorías y defienda los intereses de la clase trabajadora”. El encargado de la cartera laboral bonaerense sostuvo que hubo consenso en que el proceso de unidad de las CTA, la discusión sobre el rol del Estado, la articulación con la CGT y el federalismo “son ejes fundamentales para el presente y el futuro de la Argentina”.
Por su parte, Carlos Quintriqueo, secretario general de la CTA de Neuquén, contó que con el gobernador bonaerense comparten “la preocupación por la situación que atraviesa nuestro pueblo y la necesidad de construir una alternativa de unidad”. Además del dirigente neuquino participaron de la reunión sindicalistas de Santa Fe, de Capital Federal, de Concordia (Entre Ríos) y de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires como Tandil o La Plata.

En el gobierno bonaerense creen que “este no es el año de las candidaturas” sino el de “las construcciones políticas”. En ese contexto se inscribe la reunión que mantuvo anoche Kicillof con referentes de la CTA de los Trabajadores y de ATE Verde y Blanca. En los últimos meses, el gobernador ha visitado varias provincias con la intención de proyectar su figura a nivel nacional y ahora también se acerca a gremios de otras jurisdicciones.

