La subtrama del amor tóxico entre el presidente de la Nación, Javier Milei y Clarín, el gran diario argentino escribe un nuevo capitulo de reconciliación o de dependencia mutual. Desde las redes sociales, vemos a quién ocupa el sillón de Rivadavia, con un perfil cargado del discurso antiprensa y la necesidad pragmática de la pantalla utilizando el diario como amplificador del discurso oficial.
Sin realizar una búsqueda exhaustiva, entrar al perfil de la red social X de Javier Milei -@jmilei- se encuentra fijado un tweet del presidente de marzo del 2025 donde afirma que “Clarín es la gran estafa argentina”. Esta afirmación está acompañado de un largo texto donde detalla que “presionan y operan a los gobiernos para obtener beneficios aún si es a costa de los argentinos”, poniendo de ejemplo la actuación de Clarín durante el gobierno de Duhalde.
Épica, grieta y refuerzo del círculo íntimo
El relato oficial que construyó La Libertad Avanza, incluso antes de llegar al gobierno, pone a la prensa – no oficialista- en la vereda de enfrente, debido a que este no es el único medio señalado por el presidente de la Nación. En diferentes oportunidades, desde el gobierno, funcionarios y militantes han puesto foco en esta grita.
En esta oportunidad, el presidente apuntó directamente a la concentración del monopolio mediatico, donde se coloca en la antitesis afirmando, “no vamos a dejar que sigan robándole a los argentinos. Cuando Clarín nos ataca, sepan que la razón es esta. Quieren controlar las comunicaciones de todo el país. Pero en el fondo no me están atacando a mí. Te están atacando a vos. Yo solo estoy en el medio”.
Lo que verdaderamente llama la atención es la contradicción en este vínculo tóxico de disputa y necesidad. Si bien, las redes sociales le sirven al poder para hablarle a los propios, construir mística y mantener encendido el motor de la polarización, cuando hay que mover la agenda económica se sustenta en los medios tradicionales.
Para influir en los mercados o legitimar un anuncio masivo, el ecosistema mediatico le resulta insustituible, esta mañana el perfil del presidente fue un explosivo contradictorio, con las dos caras de la misma moneda visibles. Mientras mantenía las críticas al diario fijada, un primer posteo de la mañana le daba difusión a la nota que escribio en el mismo medio al que le carga las tintas.

