El diputad nacional y exministro de Defensa, Agustín Rossi, cuestionó con dureza la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que obtuvo media sanción en la Cámara baja y aseguró que uno de los principales objetivos del Gobierno es garantizar la permanencia de las actuales autoridades de la entidad, incluso ante un eventual cambio de signo político.
En una entrevista con FM La Cielo, el legislador de Fuerza Patria apuntó especialmente contra el mecanismo previsto para la designación y remoción de las autoridades del BCRA. Según explicó, la iniciativa establece mandatos de seis años, mientras que plantea requisitos diferentes para nombrarlas y destituirlas.
“Esta ha sido la principal intencionalidad del Gobierno: dejar instaladas a las autoridades del Banco Central durante el desarrollo del próximo gobierno, inclusive cuando pierdan las elecciones”, denunció Rossi.
El legislador consideró que la reforma busca “blindar” a la actual conducción encabezada por Santiago Bausille, a quien identificó como “el socio de Caputo”. El dirigente santafecino también cuestionó que para la designación se requiera una mayoría menor que para una eventual remoción. “Es una cosa inédita e inaudita exigir una mayoría distinta para designar que para destituir”, afirmó.
El “blindaje” y la política monetaria
Rossi planteó que la política monetaria es “parte inescindible” de la política económica y consideró que sería un contrasentido que un futuro gobierno tuviera que convivir con autoridades del Banco Central que responden a un programa económico diferente.
“Si nosotros ganamos las elecciones con una política económica distinta, antagónica a la que expresa Caputo, es absolutamente no razonable que tengamos que gobernar con la política monetaria de Caputo”, sostuvo.
En ese sentido, lanzó una definición política sobre qué debería ocurrir con los funcionarios designados durante la gestión libertaria: “El que vino con Milei se va con Milei” sentenció.
Incluso anticipó que, si llegara a integrar un próximo gobierno, pediría la renuncia de las autoridades del Banco Central desde el primer día de gestión. Y, en caso de que se negaran, propuso modificar nuevamente la ley para establecer otro mecanismo de destitución.
Las reservas y el objetivo único del Banco Central
Entre sus cuestionamientos a la iniciativa, Rossi también mencionó la posibilidad de utilizar las reservas del Banco Central como garantía para la toma de préstamos.
“Lo que más me preocupa de la reforma es un artículo en donde permite que las reservas del Banco Central puedan ser utilizadas en garantías para la toma de préstamos”, señaló, al advertir que, según su interpretación, la norma no especifica ni limita qué tipo de financiamiento podría involucrar.
Además, criticó el cambio hacia un objetivo único para la autoridad monetaria. Para Rossi, concentrar exclusivamente la función del Banco Central en la preservación del valor de la moneda puede tener consecuencias sobre el nivel de las tasas de interés y, en consecuencia, sobre el crédito, el consumo y la actividad económica.
“Una tasa de interés alta termina siendo negativa absolutamente para el resto de la economía”, sostuvo. Según explicó, una política de tasas elevadas puede favorecer operaciones financieras y el ingreso de capitales especulativos, mientras que una tasa más compatible con la inflación podría contribuir a reactivar el crédito y el consumo.
Para el diputado, allí está uno de los efectos concretos que puede tener la discusión sobre la Carta Orgánica del Banco Central en la vida cotidiana: “Las decisiones que tome un presidente del Banco Central terminan teniendo efecto concreto sobre la economía real”, afirmó.
Rossi también aprovechó la entrevista para cuestionar el rumbo general de la política económica y contrastó los beneficios fiscales otorgados a grandes empresas con la falta de avances, según denunció, en iniciativas vinculadas al desendeudamiento social y la asistencia a los sectores más vulnerables.
La asimetría del modelo: alivio para los grandes contribuyentes y bloqueo para los endeudados comunes
Esta lógica de protección a los funcionarios de confianza del ministro de Economía se complementa, según Rossi, con un fuerte sesgo en las prioridades del oficialismo en el Congreso, donde se bloquea el debate para asistir a los deudores morosos mientras se facilitan beneficios para los sectores más concentrados.
Rossi expuso la contradicción de que, mientras la oposición intenta forzar el tratamiento de leyes de “desendeudamiento” para la gente asfixiada por la crisis, el oficialismo aprueba herramientas fiscales de signo opuesto: “la ley que aprobamos posteriormente la ley de modificar la carta orgánica del Banco Central fue Ley de Inocencia Fiscal 2 que permite el blanqueo a los grandes contribuyentes” comparó.
Para el legislador, es inadmisible que el Estado ayude “a los que tienen mayor capacidad contributiva” mientras no ofrece “ningún intento de ayuda para quienes están endeudados y son morosos por producto de una política económica alentada por vos”.
Para ilustrar este modelo que “castiga a los de abajo y que siempre genera políticas de beneficio para los que más tienen”, Rossi apuntó con los privilegios de Mercado Libre frente a la difícil situación social de los comedores: “en el caso de Galperin por estar incluido dentro de la Ley de Economía del Conocimiento tuvo beneficios impositivos, es decir dejó de pagar impuestos por 64.000 millones de pesos” en el primer semestre del año, una cifra que contrasta fuertemente con los “47.000 millones de pesos” que el Estado Nacional transfirió en el mismo período a la totalidad de los merenderos y comedores comunitarios del país, advirtió.

