Por Javier Biasotti
Decenas de shows recientes en Europa, lucimiento televisivo en programas de alcance masivo como La Voz, destreza para mostrarse chispeante en redes sociales o simplemente sirviendo empanadas en La Salamanca. Así de ecléctica y potente es la vida de Milena Salamanca, una artista curtida en años de rigurosa formación musical y danzas folklóricas.
A poco de regresar de su tercera gira europea —un recorrido autogestivo por ciudades de España, Francia, Alemania, Suiza, Italia, Dinamarca y Suecia—, la cantante dialogó con Infocielo en la cocina de la peña que regentean sus padres en La Plata. Con la independencia creativa como bandera innegociable, la intérprete analizó un presente de pura expansión profesional.

Raíces andinas y consagración
La niña que en las noches de guitarreadas eternas se dormía sobre cajones de cerveza se crió acunada por los ritmos andinos de su padre jujeño y la danza de su madre. Ese camino la llevó a ser consagrada Revelación en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín en 2012 como cantante, título que revalidó cinco años después como bailarina.

Su paso por la televisión nacional le otorgó un reconocimiento masivo que supo aprovechar como una plataforma de impulso. Enfrentar desafíos complejos en pantalla abierta le permitió trascender el nicho tradicional y llegar a nuevos oyentes, afirmando una vocación que mamó desde la cuna y reforzó con estudio constante.
Identidad y mirada internacional
Inspirada por referentes históricos de la música popular y por sus propios colegas de generación, Milena entiende el arte como un compromiso constante. Frente a un panorama complejo para la cultura, la artista apuesta por construir redes solidarias con sus pares y levantar la voz a través de sus interpretaciones y producciones independientes.

El reencuentro en La Plata
Esta noche, la artista concreta uno de sus anhelos más profundos al encabezar La Milenaria en Casa Metro. El evento reunirá a destacados músicos, elencos de danza, comunidades de sikuris y gastronomía tradicional, celebrando la identidad folklórica en un espacio inmersivo creado por y para la comunidad platense.
La cultura popular en tiempos de Milei
En un país en que las expresiones artísticas y culturales de raíz popular carecen de apoyo estatal, y se ha llegado al extremo de que artistas de alcance masivo han sido vilipendiados y burlados desde la primera magistratura de la Nación, enfocarse y avanzar en la carrera se torna complejo si no se tienen claras las convicciones.
- ¿Cómo te pasa eso a vos por el cuerpo y la mente?
-Es doloroso. Como ciudadana me lleva mucho juntar energía y fuerza para seguir y resistir ¿no? Y por otro lado, yo tengo la posibilidad de alzar mi voz e intento hacerlo. Es complejo también, porque eso trae sus consecuencias. Te quita de algunos lugares, te abre otros. En gran parte es triste ver algunas cosas que pasan. Pero no me quedo en esa. La sigo peleando y la sigo luchando como todos.
-No hay un antecedente en democracia que desde el propio Gobierno se persiga a los artistas. En dictadura uno podría entenderlo, pero en democracia…
-Sí, totalmente. No es en mi caso igual, no me ha pasado a mí; pero sí, es terrible, es terrible. Pero hay un sentimiento de solidaridad con los colegas que sufren eso.

