El prestigioso diario financiero británico Financial Times (FT) posó su mirada sobre la compleja situación económica de la Argentina, enfocando su lupa en las variables macroeconómicas del gobierno de Javier Milei, como un síntoma social silencioso y alarmante: la crisis del endeudamiento familiar. En un extenso y revelador reportaje firmado por su corresponsal Ciara Nugent, el medio inglés elige un caso testigo de nuestra región (la historia de un chofer platense) para ilustrar las tensiones de un modelo de reformas que avanza a dos velocidades.
En este artículo, analizamos las claves de esta cobertura internacional que instala en el debate público el drama del default individual en un contexto de relativa estabilización de precios, pero con una desgarradora asfixia de los ingresos.

El “caso platense” como radiografía de la clase obrera
El centro del análisis narrativo del Financial Times se corporiza en la historia de Jonatan Verón, un chofer de Uber de 41 años residente de La Plata. Su periplo financiero ilustra de manera descarnada la trampa del endeudamiento en la que cayeron millones de argentinos.
A comienzos de 2025, Verón solicitó un préstamo bancario de unos (al cambio del momento) 1300 dólares para reparar el motor de su ‘herramienta de trabajo’.
Sin embargo, la brecha entre el costo de vida y sus ingresos reales comenzó a ensancharse rápidamente, imposibilitándole afrontar las cuotas pactadas. El punto de no retorno llegó con un imprevisto menor pero devastador en la economía informal, como fue la rotura de un neumático. Ante la falta de acceso a financiamiento tradicional, Verón recurrió a un prestamista informal que le otorgó el equivalente a 330 dólares a una tasa usuraria del 300%. (el diario londinense no lo expresa en pesos argentinos).

Hoy, la deuda de este vecino de La Plata se descontroló por completo, superando los 11 mil dólares (más de 16 millones de pesos), e involucrando deudas cruzadas con su exesposa, su hermana y su proveedor de telefonía móvil. “Es muchísimo… Pero no tenía otra opción”, confesó Verón al medio londinense, en una cita que resume la desesperación de amplios sectores de la población.
Los números del ‘default familiar’
Lo que para el Gobierno nacional se circunscribe a “un problema entre actores privados”, para los economistas consultados por el FT ya constituye una luz de alerta macroeconómica. Las cifras recopiladas en la crónica internacional exponen la magnitud del fenómeno:
5,8 millones de personas en mora: Casi un tercio (el 33%) de todos los prestatarios del país se encuentran atrasados en sus pagos, según datos procesados por la consultora Equilibra.
16,3% de mora severa: Esta porción de los créditos otorgados a particulares acumula un retraso de tres meses o más.
Asfixia en el sector Fintech: La tasa de morosidad en las plataformas de crédito no bancarias y billeteras digitales asciende al 32%, convirtiéndose en un foco de fuerte irritación social.

La publicación británica destaca una ironía de la era Milei: aunque la inflación interanual logró descender desde su alarmante pico de 289% a principios de 2024 (que incluye la extrema devaluación del primer mes de gobierno libertario), hasta ubicarse en un 34% actual, este “éxito” no alivió las economías domésticas.
Al contrario, al terminarse la licuación automática de deudas que generaba la alta inflación, los argentinos se enfrentan a tasas de interés reales marcadamente positivas que a menudo superan los tres dígitos. En paralelo, la fuerte quita de subsidios a los servicios públicos (luz, gas) y al transporte público complejiza severamente la capacidad de repago familiar.
Una economía a dos velocidades
El artículo del Financial Times describe una Argentina fracturada en su ritmo de recuperación. Por un lado, se observa un dinamismo exportador impulsado por el agro y la energía. Por el otro, la economía real (el comercio minorista, la construcción y la industria manufacturera), dice, sufre una parálisis que deprime o congela los salarios.

Nery Persichini, jefe de investigación de GMA Capital, sintetizó este desacople ante el FT con una frase contundente: “Hay crecimiento, pero la gente no lo siente. Mucha gente la está pasando mal en esta transición”.
Cuando los ingresos se deterioran, el crédito debería sostener temporalmente el consumo, pero en la Argentina actual, ese motor se encuentra completamente apagado porque los potenciales consumidores ya están sobreendeudados y fuera del sistema.
El impacto político y las respuestas cruzadas
La morosidad récord dejó de ser un asunto marginal para transformarse en un campo de batalla político:
La visión de la Casa Rosada: El oficialismo desestima que se trate de una crisis sistémica. Aseguran que los atrasos tienden a estabilizarse y que el stock total de crédito sobre el PBI en Argentina es sumamente bajo (apenas el 12%) en comparación con la región.
Además, la postura ideológica del Presidente ante los deudores es inflexible: “¿Alguien les puso un arma en la cabeza para hacerlo?”, lanzó Milei en televisión, ratificando su visión de que el Estado no debe intervenir en rescates financieros, dice sorprendido el diario inglés.
La advertencia técnica: Para economistas locales como Amílcar Collante (Profit), la respuesta oficial subestima el peligro. Collante advierte que con millones de personas inhabilitadas para consumir, el crédito privado pierde su capacidad de funcionar como el dinamizador económico que el ministro Luis Caputo espera apuntalar mediante nuevas líneas hipotecarias y préstamos corporativos en dólares.
La reacción social y de la oposición: El periódico especializado en economía también marca que el peronismo y los sindicatos encontraron en la “marcha de los endeudados” un eje unificador de protesta, denunciando que las familias son empujadas a financiarse a tasas de usura para cubrir necesidades básicas de supervivencia.
Las críticas apuntan especialmente al rol de las fintech, acusadas por movimientos sociales (como el representado por Luci Cavallero) de cobrar intereses del 200% anual, acusaciones que la cámara del sector, liderada por Mariano Biocca, atribuye al mayor riesgo de los perfiles que atienden.
En definitiva, la reseña que el Financial Times realiza sobre la Argentina revela que el éxito financiero y la disciplina fiscal del gobierno conviven con una alarmante fragilidad social en los barrios. El caso de Jonatan Verón en La Plata no es una excepción, sino el espejo en el que se reflejan casi seis millones de argentinos atrapados en el laberinto de la mora.

