La historia de la radio en nuestro territorio recorre los caminos bonaerenses, provincializando la realidad frente al histórico centralismo del puerto. Lejos de ser una extensión satelital de la Capital Federal, la radio bonaerense ha construido sus propios mitos y cicatrices . Recordar su día es volver a encontrarse con aquellas voces y sonidos que, suspendidos sobre el agua o firmes ante los bastones de la dictadura, moldearon nuestra soberanía simbólica, tal como se trasmite en el programa Bonaherencia de INFOCIELO son muchas las historias que la provincia de Buenos Aires encierra.
LU9 Radio Mar del Plata: El flash moderno de transmitir sobre el agua
Una de las anécdotas más fascinantes y vanguardistas de nuestra radiofonía ocurrió en Mar del Plata, precisamente en el bosque que rodea al Arroyo Las Chacras, el cauce fundacional de la ciudad balnearia . Allí se erige la Casa sobre el Arroyo (mal llamada Casa del Puente), una joya del modernismo diseñada por Amancio Williams y Delfina Gálvez Bunge como vivienda musical para el compositor Alberto Williams . Delfina, una de las primeras arquitectas argentinas en firmar una obra de semejante calibre, había estudiado en una UBA que en sus inicios ni siquiera tenía baños para mujeres .
En 1968, Héctor Lago Veitía, propietario de la emisora LU9 Radio Mar del Plata, adquirió el predio y decidió mudar allí los estudios . Montar una radio en esa estructura suspendida en el aire, rodeada de robles europeos, fue, en palabras de quienes lo vivieron, un auténtico “flash moderno” . Los micrófonos transmitían integrados a la naturaleza: se escuchaba el murmullo del agua y el canto de los pájaros que rodeaban la casa . Por su living pasaron figuras colosales como Joan Manuel Serrat, China Zorrilla y Aníbal Troilo .
El lema institucional de la radio caló hondo en la comunidad: “LU9 desde la casa del puente hasta su casa” . Sin embargo, la mudanza técnica modificó la estructura original: para emitir la frecuencia, debieron colocar grandes antenas en la azotea y agujerear el emblemático eje divisorio de madera de la casa para instalar salidas de aire y sistemas de ventilación . Esa época dorada de música y bosque se apagó abruptamente en 1977, cuando la dictadura militar clausuró la emisora, iniciando un largo derrotero de abandono y vandalismo que recién comenzó a revertirse con su puesta en valor definitiva .
Radio Universidad de La Plata: Dignidad y micrófonos mudos ante la censura
La radio bonaerense también supo de dignidad y coraje civil en los momentos más oscuros de nuestra historia. Tras el golpe de Estado de junio de 1966 que derrocó a Arturo Illia, la dictadura de Juan Carlos Onganía puso a las universidades públicas en su mira bajo la Doctrina de Seguridad Nacional . Aunque el epicentro mediático de la represión militar —la tristemente célebre “Noche de los Bastones Largos”— se localizó en la UBA, las facultades de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) sufrieron la irrupción inmediata del autoritarismo en sus claustros .
La respuesta platense fue una “resistencia activa” colectiva . Mientras los decanos de las nueve facultades y los directores de los colegios de la UNLP presentaban sus renuncias en señal de protesta, el dial público de la región tomó una decisión histórica . Entre el 30 de julio y el 4 de agosto de 1966, las autoridades y el personal técnico de Radio Universidad de La Plata decidieron dejar sus cargos de manera unánime . Prefirieron apagar el transmisor y silenciar sus propios micrófonos antes que permitir que la radio universitaria se convirtiera en un canal de propaganda y adoctrinamiento de la dictadura. Fue una lección de ética profesional que aún resuena en el aire platense.
Mucho antes de estos hitos de resistencia, en la década de 1930, el territorio bonaerense ya había sido el laboratorio del descomunal poder de la radio para moldear la opinión pública. El gran artífice de esta transformación fue el gobernador conservador Manuel Fresco (1936-1940), un caudillo de tintes autoritarios y base política en el oeste del conurbano .
Fresco comprendió antes que nadie que no se podía gobernar una provincia en clave de masas sin dominar el espacio radiofónico. Para ello, creó el Servicio de Comunicación y Broadcasting de la provincia y la Oficina de Prensa e Información, dejando su planificación en manos de un joven y astuto periodista que luego fundaría Clarín, Roberto Noble .
Inspirados en las técnicas de propaganda europeas de la época, Fresco y Noble utilizaron la radio de manera sistemática para transmitir discursos, inauguraciones de obras públicas y adoctrinamiento político, convirtiendo al dial en la principal “escuela de política” del Estado provincial . El propio Noble lo definía con total claridad en las páginas de Caras y Caretas, “El periodismo es la mejor escuela de política que existe y el hombre que está acostumbrado a contemplar los problemas de un país con el punto de vista panorámico con que se lo contempla desde un diario está más preparado para la política” .
A través de estas tres postales, la radio en la provincia de Buenos Aires demuestra que no ha sido un mero acompañante de madrugadas. Ha sido, y sigue siendo, el reflejo exacto de nuestras luchas por la identidad, la libertad de expresión y la soberanía cultural

