Dos semanas después del paro general de la Confederación General del Trabajo (CGT), el Gobierno Nacional vuelve a la carga contra dos de los sindicatos más importantes de la medida de fuerza. Ya en la antesala habían avisado que ni la UTA ni La Fraternidad podían hacer huelga porque había una conciliación obligatoria vigente. Ahora buscan sancionarlo.
Así lo confirmó este viernes el Ministerio de Capital Humano de la Nación. La cartera que lidera Sandra Pettovello anunció que la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social “ha iniciado los sumarios correspondientes a los gremios La Fraternidad y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por el incumplimiento de las conciliaciones obligatorias, oportunamente dictadas según la normativa vigente”.
Las autoridades libertarias quieren sancionar a los sindicatos del transporte (choferes de colectivos y maquinistas de tren) tomando como referencia la Ley 25.212 en su artículo 4. Ahí quedó catalogada como infracción muy grave la violación “la violación por cualquiera de las partes de las resoluciones dictadas con motivo de los procedimientos de conciliación obligatoria y arbitraje en conflictos colectivos”.

En esa misma norma están estipuladas las sanciones que deberían afrontar quienes incurran en algún incumplimiento. En este caso puntual, las infracciones muy graves tienen multas que van del 50% al 2000% del Salario Mínimo Vital y Móvil por cada trabajador afectado. Teniendo en cuenta que dicho indicador está en 352.400 pesos tanto los gremios podrían afrontar multas de hasta $7.048.000 por persona aunque no está claro cómo se va a determinar la cantidad de damnificados.
Habrá que ver cómo sigue el trámite administrativo, pero las autoridades parece dispuesto a aplicar las sanciones en cuestión. “El Ministerio de Capital Humano contempla dichas sanciones con el objetivo de resguardar el interés general y garantizar el cumplimiento de la normativa laboral vigente”, afirmaron en el comunicado de hoy.
“Imposibles de ser tomadas seriamente”
La CGT rechazó las sanciones a través de un comunicado firmado por su consejo directivo nacional. Para la central obrera, las multas son “imposibles de ser tomadas seriamente” y solo buscan castigar a los gremios.
“El gobierno debería preocuparse mejor en reaccionar ante la escalada indetenible del cierre de empresas, del aumento escandaloso del desempleo y la caída brutal del valor adquisitivo del salario“, indicaron desde la CGT.

