Nicolás Carvalho, secretario de Desarrollo Social de la Municipalidad de La Plata, abordó un tema incómodo para la gestión: la llamada “megatoma de Los Hornos“, una verdadera tragedia social en forma de asentamiento donde habitan precariamente entre 2000 y 4000 familias.
Entrevistado en INFOCIELO PLAY, el funcionario habló de una “catástrofe habitacional” y reveló una trama de dificultades desde el punto de vista de los recursos que impide darle siquiera un atisbo de solución al problema.
Al referirse a la magnitud del asentamiento, Carvalho admitió que se trata de “probablemente una de las mayores catástrofes habitacionales del país”. Describió el predio como “una ciudad” o “una extensión de Los Hornos enorme” donde, si bien se tomó la decisión de acercar servicios que estaban ausentes, la realidad es que “está todo por hacerse ahí”.
Respecto a la lógica de las ocupaciones y la respuesta del Estado, el secretario fue crítico con las políticas de años anteriores, señalando que los funcionarios “casi como que no solucionaban, iban paseando el tema por diferentes lugares”. Según su visión, aunque el propietario tiene derecho a reclamar su bien, el Estado tiene la obligación de dar una respuesta de fondo: “hay que solucionarle el tema habitacional de esa gente porque si no le empujas a otro lado”.

El funcionario fue tajante al explicar la parálisis de los proyectos de urbanización debido a la falta de fondos: “con las restricciones presupuestarias un plan de viviendas sin apoyo nacional es prácticamente imposible”. Carvalho situó este problema en un marco de “discriminación” hacia la Provincia de Buenos Aires, la cual cede gran parte de su recaudación a un sistema de coparticipación que calificó como “muy injusto”.
En este sentido, denunció que actualmente existe una “decisión deliberada de Milei de privar a la provincia de los fondos que le corresponden”. Para graficar el desfinanciamiento, destacó la desproporción entre el aporte y la recepción de recursos: la provincia representa el “40% del PIB”, pero recibe una “ínfima parte el 20% insuficiente para generar servicios para 17 millones de habitantes”.
Finalmente, Carvalho concluyó que, en un contexto de “tanta restricción” donde no se puede encarar un plan de viviendas integral, la gestión municipal debe limitarse a “resolver las cosas que nos llegan de vuelta más urgentes con las herramientas que tenemos”.
El espacio público y la “otra cara” del déficit habitacional
Para el Secretario de Desarrollo Social, el aumento de personas pernoctando en cajeros automáticos o plazas es un síntoma directo de la falta de alternativas habitacionales. Al ser consultado sobre el incremento de esta población, Carvalho fue contundente: “Aumentó la cantidad de gente en la calle. No es un aumento significativo, pero hubo un aumento de las personas en situación de calle”.
El funcionario distinguió entre dos perfiles que hoy habitan la vía pública platense. Por un lado, los “crónicos”, que llevan años en esa situación, y por otro, un nuevo segmento golpeado por la crisis: “Las personas que son nuevas, que llegan a la calle porque pierden la posibilidad de alquilar. Esos casos son contenidos por el municipio de manera distinta… tienen otra predisposición y herramientas para eventualmente incorporarse, por ejemplo, a una cooperativa de trabajo”.
La gestión municipal cuenta con paradores —como el ubicado en calle 14 entre 54 y 55— que funcionan bajo un esquema de atención de la emergencia. Sin embargo, Carvalho enfatizó que estos lugares no deben verse como una solución definitiva: “Esto lo hacemos porque, a nuestro juicio, no tenemos que naturalizar la calle; no es un esquema de vida que sea válido, que sea digno. Hay que estar permanentemente entendiendo que son salidas temporarias, puntuales, coyunturales para atender la emergencia”.
El funcionario detalló que estos dispositivos tienen una función diurna de “seguimiento de medicación y aseo personal”, pero que la persona debe renovar diariamente su autorización para pasar la noche, con el objetivo de que el sujeto pueda “trascender la situación” de vulnerabilidad.
Salud Mental: el “eufemismo” de la situación de calle
Uno de los puntos más densos del diagnóstico de Carvalho tiene que ver con la falla en la implementación de las leyes vigentes. Según el secretario, muchos casos que se ven en la calle son, en realidad, problemas de salud no tratados: “Muchas veces personas con problemas de salud mental terminan en dispositivos inespecíficos de situación de calle. Entonces ‘situación de calle’ es un eufemismo”.
En ese sentido, reclamó una mayor inversión interjurisdiccional para crear “dispositivos intermedios” que la Ley de Salud Mental actual contempla pero que no se han plasmado plenamente. “Si uno saca el manicomio como institución cerrada pero no genera la alternativa, las alternativas intermedian, nos quedamos en un lugar discursivo… es una tarea pendiente”.
Finalmente, Carvalho abordó la tensión con los vecinos y el uso de la fuerza pública cuando las personas se niegan a ser trasladadas a los paradores. Explicó que el municipio se encuentra con un límite legal difícil de sortear: “Las personas son jurídicamente libres, o sea, no tienen ninguna declaración que haga que uno pueda imponerse sobre las personas… no tienen criterio de internación desde el punto de vista psiquiátrico o una sanción penal”.
Ante la ocupación de cajeros automáticos o espacios que interfieren con la vida cotidiana, Carvalho señaló que la única herramienta real es el convencimiento: “La única herramienta que tiene la gente que recorre es decirle: ‘Che, fíjate, no se puede’. Eventualmente con seguridad intervenimos para que se vayan… pero el uso de la fuerza no es algo que se pueda usar porque sí. Es un tema interesante para que haya una discusión pública”.

