Por María Candela Aires
La ciudad de La Plata se prepara para recibir una experiencia teatral singular que combina masividad, compromiso social y trabajo en red. La cooperativa artística La Joda Teatro presenta “Poética de la Multitud”, un proyecto escénico que reúne a 40 intérpretes sobre el escenario y que surge como una respuesta colectiva e integral ante las dinámicas del aislamiento y la fragmentación social contemporánea.
Con una trayectoria sólida en la región, la agrupación artística reafirma su identidad de trabajo horizontal a través de esta producción. “La Joda Teatro es un colectivo artístico. Ayer cumplió 19 años de actividad en la ciudad de La Plata. Somos una cooperativa. Siempre habíamos funcionado, de hecho, como cooperativa, pero hace un año y medio nos formalizamos como tal”, explica Damián Le Moal, integrante del colectivo y uno de los directores de la obra.
El origen de un proyecto masivo
El nacimiento de la propuesta no fue fortuito, sino el resultado de un proceso pedagógico y comunitario iniciado tiempo atrás. “Esta obra que se llama Poéticas de la Multitud nació como un taller hace dos años, un taller abierto y gratuito, en donde participaron más de 60 personas en la ciudad de La Plata. Fue un taller de un mes, y dos años más tarde retomamos esa idea para convertirla en obra”, rememora Le Moal sobre los primeros pasos de esta iniciativa.
Para llevar la idea al plano escénico, la cooperativa desplegó un andamiaje técnico y humano de gran envergadura. “Hicimos una puesta de 40 intérpretes en escena, más otros 15 afuera, entre directores, producción, música, iluminación”, destaca el codirector, dando cuenta del esfuerzo logístico que demanda sostener una obra con cerca de sesenta hacedores involucrados de forma directa e indirecta.

Damián Le Moal, integrante de La Joda Teatro
Respuestas artísticas al clima de época
El concepto central de la propuesta busca interpelar la realidad cotidiana a través del lenguaje dramático y la vivencia en conjunto. “Un poco la idea de lo que había sido el taller, y esta obra, era trabajar sobre un clima de época: la violencia, el no diálogo, el individualismo, la falta de lo colectivo, o la raza que está teniendo lo colectivo en diferentes aspectos económicos y sociales”, señala el referente de la cooperativa teatral.
Asimismo, la construcción metodológica del espectáculo operó como una contrapropuesta concreta frente a esa misma coyuntura. “Y un poco que la obra misma sea una respuesta en su proceso creativo, sea una respuesta a ese clima de época que leíamos. Por eso, lo de lo masivo, hicimos una convocatoria abierta, abierta a todas las edades, de 12 años hasta 60 o 65 años, con actores sin experiencia, como un eje transversal en todos los aspectos, de edad, de género, de profesionalización, para generar comunidad sin restricciones”, añade Le Moal.
Sinergia con los espacios culturales
El montaje de la producción requirió cinco meses de ensayos continuos e involucró a diversos polos culturales y vecinales de la capital bonaerense. “La convocatoria tuvo mucha respuesta, el taller tuvo mucha respuesta, y estos 4 o 5 meses que estuvimos trabajando, se armó una comunidad hermosa, articulando con los centros culturales, en la Fábrica Cultural En Eso Estamos, Centro Cultural Esquina América, y la Comunidad Ferroviaria, que es donde va a suceder la obra, donde ellos prestaron los lugares, prestaron la técnica, se coparon con el proyecto”, enfatiza Le Moal.
Esta trama de colaboración comunitaria refleja una necesidad de encuentro que trascendió la mera práctica actoral. “La gente demostró, el proyecto demostró que había ganas de juntarse, ganas de organizarse. Un poco la propuesta dramatúrgica de la obra o el enfoque es esta idea de no solo demostrar que estamos viviendo un ambiente de violencia, no diálogo y aislamiento, sino, bueno, cómo sería organizar esa rabia, por dónde pasa, esos puntos en común que podemos tener para generar comunidad, para que no se rompa el tejido, digamos”, reflexiona.
Identidad platense y prospección nacional
Aunque arraigada localmente, la conformación humana del equipo evidencia el carácter diverso propio de la capital provincial. “Muchos nacieron en otras provincias; para ser La Plata una ciudad universitaria, muchos son de otras provincias, pero residen en La Plata. Tenemos compañeros que residen en Capital Federal, pero que viajan para los proyectos”, puntualiza el director respecto al perfil heterogéneo de los integrantes de la cooperativa.
Además de “Poéticas de la Multitud”, La Joda Teatro mantiene activas múltiples plataformas de intercambio e innovación dramática. Entre ellas destaca la residencia internacional de cinco días en febrero a 100 kilómetros de la ciudad y el dispositivo de creación relámpago conocido como “Bloom”. “Bloom es un proceso creativo de 24 horas. Conviven, duermen todos en 24 horas, y a la hora 25 se abre la obra al público. La hicimos en La Plata, en España, y la semana pasada fuimos por primera vez a CABA. La idea de hacer comunidad es juntarnos con la gente que hace teatro desde la praxis”, concluye Le Moal.


