El nombre de Julio Garro apareció otra vez en un expediente judicial, pero ahora con una carátula más pesada que la que lo tuvo en vilo hace más de un año. El exintendente de La Plata fue notificado formalmente como imputado en la causa que investiga el otorgamiento irregular de loteos y barrios cerrados durante su gestión, entre 2015 y 2023.
La notificación se concretó el 7 de agosto último, aunque trascendió recién en las últimas horas, en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 5.
La causa, que ya lleva casi dos años de instrucción, muestra un entramado que combina urbanizaciones no habilitadas por la Provincia de Buenos Aires, ordenanzas municipales cuestionadas y una ciudad que, mientras la Justicia investiga, sigue creciendo sobre terrenos irregulares.
A diferencia de la primera imputación, centrada en la asociación ilícita, esta nueva etapa apunta directamente al patrimonio y a la gestión de los fondos públicos.
Una carátula que crece
El expediente lleva ahora una carátula ampliada: fraude en perjuicio de la administración pública, enriquecimiento ilícito de funcionario público, defraudación por administración fraudulenta, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
A la lista de imputados se sumaron, además de Garro, dos nombres conocidos: Oscar Negrelli, su exjefe de Coordinación Municipal, y María José Botta, su exsecretaria de Planeamiento Urbano, ambos ya notificados y comparecidos ante la fiscalía.
El documento también deja asomar una dimensión que hasta ahora había quedado en segundo plano: una eventual afectación ambiental de incidencia colectiva, encuadrada en la Ley General del Ambiente N° 25.675, que podría sumar una arista completamente nueva a la causa.
El expediente que cambió de manos
El dato que explica buena parte de la demora tiene nombre y apellido: la instrucción estuvo primero en manos del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, titular de la UFI N°16, quien terminó recusado por el propio municipio ante la jueza de Garantías N°5, Marcela Garmendia, por la falta de avances en el expediente.
La Justicia hizo lugar al pedido y el Ministerio Público Fiscal designó a un nuevo instructor, Juan Ignacio Mennucci, quien es justamente quien terminó de formalizar esta segunda tanda de imputaciones.
Hay un dato que conecta este expediente con otro que también salpica a la gestión de Garro, porque Oscar Negrelli ya fue imputado por la Justicia platense en la causa conocida como “ñoquis en la Municipalidad de La Plata”, que investiga a exfuncionarios y empleados que habrían cobrado sueldos sin cumplir tareas reales durante la gestión 2015-2023. En ese expediente llegó a haber catorce imputados, con allanamientos en distintos barrios de la ciudad.
Una ciudad marcada por el loteo
Detrás de los expedientes hay un número que explica la magnitud del problema: un relevamiento de la actual gestión municipal detectó la existencia de unos 450 barrios y loteos irregulares en toda la ciudad, de los cuales cerca de 250 no podrán regularizarse bajo ninguna circunstancia.
Muchos de esos desarrollos fueron impulsados, según la investigación, por ordenanzas municipales que nunca contaron con el aval de la Provincia, algo que obligó a modificar la normativa vigente para adecuarla a la ley provincial.
La notificación, como es obvio, no implica una declaración de culpabilidad: Garro conserva el principio de inocencia hasta que exista sentencia firme, y fue informado de su derecho a designar abogado, a no declarar contra sí mismo y a conocer en detalle los cargos que se le imputan.
Pero el expediente, con fiscal nuevo y carátula ampliada, vuelve a instalar una pregunta que excede lo judicial: cuánto de lo que hoy es loteo consolidado, con casas, calles y vecinos, nació de una decisión que la propia Justicia empieza a considerar delito.
La Municipalidad de La Plata abrió el mes pasado un registro para los compradores afectados por los loteos ilegales. Hasta ahora recibió 1968 consultas, formalizó la inscripción de 93 damnificados y sumó a la denuncia penal cuatro nuevos emprendimientos irregulares detectados en la periferia de la ciudad.

