El Club Asociación Iris, una institución de fútbol amateur con sede deportiva en 143 y 517, en el barrio platense San Carlos, denunció un hecho de vandalismo luego de que delincuentes ingresaran al predio e intentaran sustraer los cables subterráneos del sistema de iluminación de la cancha de fútbol de 11.
Según trascendió, el episodio se produjo a plena luz del día. Desde la institución expresaron su indignación a través de las redes sociales: “Una vez tenemos que decir que el club fue centro de los vándalos, que hicieron de las suyas con los cables de la iluminación de la cancha de 11”, manifestaron.
“Rompieron y destrozaron”
Desde el club precisaron que los delincuentes rompieron y destrozaron parte de las instalaciones, y remarcaron que la falta de cámaras de seguridad y de sistemas de alarma en el predio facilita este tipo de hechos.
En diálogo con este medio, desde la institución brindaron más detalles y contaron que el robo no llegó a concretarse por completo porque “por suerte llegó antes gente y salieron corriendo”, aunque los ladrones alcanzaron a cortar gran parte del tendido eléctrico antes de escapar.
Pese a los daños, en el club remarcaron su voluntad de reponerse: “Nuestro club se levanta de cada una de las adversidades. Una vez más, todos juntos lo podremos solucionar”, expresaron.
Un problema que se repite en la ciudad
El hecho en el club de San Carlos no es un caso único. En lo que va del año, el robo de cables de cobre viene golpeando distintos puntos de La Plata, con un modus operandi que se repite: cortes de tendidos eléctricos y de alumbrado público, muchas veces a plena luz del día y sin que nadie intervenga.
En ese contexto, desde la fuerza policial vienen insistiendo en la colaboración vecinal para prevenir estos hechos, y piden dar aviso de inmediato al 101 ante cualquier maniobra sospechosa sobre postes o tendidos eléctricos.
No es la primera vez que la institución sufre un hecho de este tipo. En 2020, en pleno contexto de pandemia, el club ya había denunciado el robo de pelotas, camisetas de promociones infantiles, electrodomésticos y materiales deportivos tras el ingreso de delincuentes a sus instalaciones, un antecedente que la propia entidad había calificado como un golpe adicional a las dificultades que atraviesan los clubes de barrio.
El caso del Club Asociación Iris se suma así a una seguidilla de episodios muestra la vulnerabilidad de las instituciones barriales y del espacio público platense frente al robo de cableado, un delito motorizado por la reventa de cobre.

