La Asamblea Inundados Tolosa emitió un duro comunicado en el que vuelve a visibilizar la histórica problemática hídrica que afecta a la capital bonaerense. A más de trece años de la trágica inundación que marcó a la región, las y los vecinos expresaron una renovada alarma frente a las proyecciones meteorológicas que anticipan la llegada del fenómeno conocido como el “Súper Niño“, advirtiendo que las consecuencias de la falta de previsión ambiental resultan irreversibles.
El colectivo vecinal remarcó que las diferentes gestiones estatales mantuvieron un desmanejo sostenido de los bienes comunes y del entorno natural platense. En ese sentido, lamentaron la falta de canales formales de diálogo con las máximas autoridades políticas de la provincia y la ciudad. Según señalaron, las solicitudes de audiencia presentadas ante el gobernador Axel Kicillof no solo no tuvieron curso, sino que culminaron con intervenciones policiales durante manifestaciones pacíficas en la vía pública.
Falta de diálogo y cuestionamiento al destino de los recursos
La asamblea también dirigió sus críticas hacia la gestión del intendente de La Plata, Julio Alak, a quien acusaron de incumplir compromisos de reunión previamente asumidos. Los frentistas sostienen que, en un contexto económico complejo y con recursos presupuestarios escasos, la comuna direcciona fondos públicos hacia obras que aumentan la vulnerabilidad hídrica de la zona en lugar de mitigar los riesgos de annegamiento.

Entre las intervenciones urbanas más cuestionadas, los vecinos enumeraron la impermeabilización de suelos, la extracción de arbolado público en buen estado, la reducción paulatina de espacios verdes, el entubamiento de arroyos y la remoción de adoquines históricos. Asimismo, rechazaron la habilitación de emprendimientos constructivos en áreas bajas, considerando que la suma de estas acciones agrava directamente las condiciones de habitabilidad de la población.
Las medidas preventivas que exige la comunidad
Frente a la inminencia de eventos climáticos severos, la organización comunitaria insistió en la necesidad prioritaria de elaborar y socializar un plan integral de reducción de riesgo de inundaciones. Entre los puntos exigidos destacan la implementación de un sistema de alerta temprana confiable, el fortalecimiento de los servicios meteorológicos oficiales y la concreción de simulacros de evacuación organizados por cuadrantes o barrios.
Además, reclamaron la delimitación de corredores seguros, la habilitación formal de centros de evacuados adecuadamente equipados y la provisión de insumos operativos como botes, salvavidas y personal técnico capacitado para emergencias. Los integrantes de la asamblea remarcaron que su labor se mantiene al margen de contiendas electorales y que sus demandas continuarán activas de forma independiente frente a cualquier administración gubernamental.

