El próximo 10 de septiembre a las 11 de la mañana, la Municipalidad de La Plata concretará la apertura de sobres para la licitación pública de los tradicionales puestos de venta de flores de la ciudad. Quienes aspiren a participar o continuar con la concesión de estos espacios en el vía pública tienen plazo para remitir sus ofertas formales hasta las 10:30 de ese mismo día. La medida alcanza a puntos clave como el de las calles 12 y 62, donde los comerciantes locales manifiestan un profundo estado de preocupación e incertidumbre.
Alexis, responsable del histórico puesto ubicado en esa esquina platense, señaló a La Cielo que el sector no recibió notificaciones previas por vías oficiales. Los trabajadores se enteraron del llamado licitatorio a través de los medios masivos de comunicación, contando con apenas 15 días de anticipación para encuadrar su situación. Al carecer de experiencia previa como proveedores del Estado o del Ente Municipal de Turismo (Ematur) —organismo a cargo de las gestiones actuales—, los puesteros denuncian desamparo administrativo y ausencia de canales directos de diálogo institucionales.
La lucha por la continuidad de un oficio familiar
El impacto social de la medida resulta significativo para la comunidad trabajadora local. En el caso del local de 12 y 62, se trata de una pequeña empresa familiar iniciada hace cuatro décadas por el padre del actual encargado, quien lleva 12 años al frente de la atención al público. Esta realidad se replica en diversos puntos de La Plata, donde gran parte de las instalaciones cuentan con más de 30 años de tradición ininterrumpida y sostienen económicamente a múltiples familias y empleados directos del rubro florista.
A pesar de las dificultades operativas y los escasos plazos normativos, los permisionarios confirmaron su decisión unánime de presentarse a la compulsa pública para evitar la pérdida de sus fuentes laborales. En gestiones anteriores iniciadas durante el año pasado ante la Secretaría de Producción no obtuvieron respuestas concretas. Recientemente, al acudir directamente a las oficinas del Ematur, las autoridades municipales se limitaron a ratificar que el proceso licitatorio constituye una decisión irreversible.
Estructuras reducidas que condicionan la actividad
Además del trámite burocrático, la principal objeción técnica del sector radica en los nuevos escaparates metálicos que la comuna pretende instalar para reemplazar a los puestos tradicionales. Estas estructuras, que ya funcionan en sectores como la calle 8, presentan dimensiones considerablemente menores e impiden la exhibición de mercadería en la vereda exterior. Según explican los floristas, este formato cerrado no ofrece una ventilación adecuada, lo que genera calor interno e interrumpe la conservación requerida por la flora natural.
Ante esta situación, los representantes del colectivo de puesteros agruparon sus reclamos para solicitar formalmente la adaptación de las nuevas instalaciones. No obstante, las autoridades municipales rechazaron cualquier modificación al diseño oficial estandarizado. Frente a este escenario, los comerciantes sostienen que agotarán todas las instancias administrativas e institucionales posibles para defender la continuidad de un oficio histórico en las calles platenses.

