Un estudiante de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) fue detenido tras realizar graves amenazas contra sus compañeros a través de las redes sociales. El joven, aspirante a la carrera de Medicina, anunció su intención de llevar un arma al aula, generando temor y alarma entre sus compañeros y las autoridades de la institución.
El mensaje fue difundido en la red social X, donde el estudiante declaró: “Voy a llevar una pistola al aula y al primero que se ponga a hablar le pego un tiro y lo mato. Manga de negros P… de m…”.
ACTÚA LA POLICÍA FEDERAL
Este acto desencadenó una rápida reacción por parte de la comunidad educativa, que inmediatamente alertó a la Policía Federal, encargada de la jurisdicción por tratarse de una Universidad Nacional.
Aunque la UNLaM está ubicada en la provincia de Buenos Aires, las universidades nacionales son espacios que dependen del ámbito federal, lo que motivó la intervención de esta fuerza en lugar de la policía provincial.
El clima en la universidad se volvió tenso tras la divulgación del mensaje. Los estudiantes comenzaron a temer por su seguridad, sobre todo considerando que el detenido ya había sido señalado anteriormente por conductas inapropiadas, especialmente por acoso hacia algunas de sus compañeras.
Estas situaciones, que habían sido reportadas a las autoridades universitarias, no hicieron más que aumentar la preocupación en la comunidad educativa.
En sus redes sociales, el joven no solo amenazaba con llevar un arma al aula, sino que también compartía comentarios que evidenciaban una ideología vinculada al libertarismo, donde se entreveían tendencias racistas y discursos de odio.
“Mañana viene uno de mis amigos al aula, cómprenle muchos chicles”, había escrito el detenido en un mensaje que sus compañeros tomaron como una señal de una posible agresión.
Estas actitudes, que coinciden con posturas extremas que circulan en ciertos sectores libertarios, representan un peligro latente para el resto de la sociedad, especialmente en espacios educativos que deberían ser seguros y respetuosos de la diversidad.
RÁPIDA REACCIÓN EN LA UNLaM
Las autoridades de la casa de altos estudios, conscientes del riesgo, actuaron de inmediato y contactaron a las fuerzas de seguridad. La Policía Federal se presentó en el campus y detuvo al joven antes de que pudiera concretar cualquier tipo de agresión.
Durante el operativo, se tomaron declaraciones a estudiantes y docentes, quienes describieron el ambiente de temor que se vivía en el aula desde que se hicieron públicas las amenazas.
Aunque no se produjeron heridos ni incidentes mayores, el caso generó una gran conmoción en la comunidad educativa. La universidad emitió un comunicado expresando su compromiso con la seguridad de los estudiantes y asegurando que “se tomaron todas las medidas correspondientes” para prevenir una tragedia. Además, se informó que la institución colaborará plenamente con la investigación judicial y pondrá a disposición apoyo psicológico para aquellos alumnos que lo necesiten.
El detenido fue trasladado a una comisaría bajo la órbita de la Justicia Federal, y se espera que en las próximas horas se le realice una evaluación psicológica que permita determinar sus motivaciones y estado mental.
Las redes sociales del joven, que fueron clave en el avance de la investigación, mostraban una escalada preocupante en sus amenazas, acompañadas de insultos y mensajes de odio hacia sus compañeros de clase, lo que elevó el nivel de alarma.


