Un fallo mecánico inesperado convirtió una prueba de rutina en una pérdida histórica para el mundo de los autos clásicos. Un Mercedes-Benz 230 SL “Pagoda”, restaurado durante dos años y valuado en una cifra difícil de calcular pero quie los expertos coincidieron en que rondaba los 200.000 dólares, quedó destruido tras protagonizar un choque en la Autopista Panamericana.
El siniestro ocurrió a la altura del cruce con el Camino del Buen Ayre, cuando el vehículo sufrió el desprendimiento de una rueda mientras circulaba por el carril izquierdo. La causa habría sido una tuerca mal ajustada al momento de salir del taller, pocas horas antes del accidente.

Según fuentes citadas por Infobae, el propietario había retirado el auto esa misma mañana luego de una extensa y minuciosa restauración. La falla dejó al Mercedes inmovilizado en una zona de alta velocidad y sin posibilidad de maniobra, lo que desencadenó una reacción en cadena.
Todo se desarrolló en cuestión de segundos y quedó registrado por cámaras de otros conductores. Tras perder la rueda, el “Pagoda” blanco quedó detenido sin señalización adecuada. Un automóvil que circulaba detrás no logró advertir el obstáculo a tiempo e impactó contra la parte trasera, proyectándolo hacia el guardarraíl e involucrando a otros vehículos.
Pese a la violencia del choque y la espectacularidad de las imágenes, no se registraron heridos de gravedad. Sin embargo, los daños materiales fueron totales: la destrucción del chasis y la carrocería volvió irrecuperable al auto de colección, considerado una pieza de alto valor patrimonial.
Personal de seguridad vial trabajó durante varias horas para liberar la calzada, mientras las imágenes del Mercedes completamente destrozado se viralizaron rápidamente en redes sociales y en grupos de fanáticos de los autos clásicos, donde el caso generó conmoción e indignación.

