Un cumpleaños entre amigos terminó de la peor manera en Mar del Plata. Lo que parecía que iba a ser una reunión tranquila se cortó de golpe cuando un vecino apareció con una escopeta y obligó a todos a irse. La escena quedó filmada y fue difundida por el portal marplatense 0223.
La fiesta se hacía en una casa alquilada a través de la aplicación turística Airbnb, en la zona de Azcuénaga y Rivas. Según contaron quienes estaban ahí, habían avisado previamente a los vecinos que iban a reunirse y que la música se apagaba a las 2 de la mañana. La respuesta, en ese primer contacto, había sido buena.
“Alrededor de las 7 de la tarde les dijimos a todos los vecinos que la fiesta iba a durar hasta las 2 de la mañana, porque era una previa para ir al boliche. Todos fueron buena onda; hacían chistes, incluso se invitaban”, comentó una de las asistentes.
Todo se descontroló
Pero a las 1:45 la situación cambió. Un móvil policial llegó tras un llamado al 911 hecho por uno de los vecinos.
La presencia de los agentes generó bronca entre algunos de los jóvenes, que entendían que estaban cumpliendo con lo acordado.
En medio de ese clima, empezaron los gritos hacia la casa desde donde había salido la denuncia. No hubo intento de agresión directa, pero sí un ida y vuelta que fue subiendo de tono.
El momento del miedo, y “el hombre de al lado”
En ese contexto, el vecino se asomó por una ventana que daba al patio y apareció con una escopeta en la mano. Sin demasiadas vueltas, empezó a amenazar para que se fueran.
El video muestra el instante con el arma visible, los gritos y la reacción inmediata de quienes estaban en la casa. “Pensamos que era de aire comprimido”, contó una de las jóvenes, que después confirmó que se trataba de un arma real. “Vimos que llegó la Policía y les explicamos a los efectivos que todos los residentes habían sido advertidos y que ninguno tenía problemas”, indicó.
Ahí no hubo más discusión. El miedo se impuso y la fiesta se terminó en segundos. Los jóvenes se fueron como pudieron, entre corridas y nervios, con la sensación de que todo podría haber terminado mucho peor.
No hubo heridos, pero el susto quedó. Y también el registro de una situación que se salió completamente de control en cuestión de minutos.

