En un fallo sin antecedentes en la Justicia bonaerense, la Suprema Corte provincial decidió anular la absolución dictada en un juicio político. Por voto dividido, y luego de un profundo debate, el máximo tribunal de la provincia de Buenos Aires consideró nula la sentencia que había beneficiado al juez de Bahía Blanca, Onildo Osvaldo Stemphelet, acusado y enjuiciado por mal desempeño y falta de decoro.
Es el magistrado que ordenó un allanamiento desde un prostíbulo donde estaba en ese momento en un encuentro casual con una mujer, a cambio de dinero. Según se reveló en ese momento, el magistrado frecuentaba lugares donde se ejercía la prostitución y, en especial, contrataba los servicios de “Gatúbela” en la casa de citas, que funcionaba en un departamento situado en el barrio Villa Soldati, de Bahía Blanca.
Ese episodio derivó en un escándalo y en un proceso de jury de enjuiciamiento, el mecanismo previsto por la Constitución provincial para la destitución de magistrados. Sin embargo, el tribunal que evaluó la conducta de Stemphelet concluyó, en agosto de 2023, que no había elementos para considerarlo culpable y resolvió su absolución. Esa decisión implicó, además, el regreso del funcionario judicial a su juzgado.
La acusación sostuvo entonces que ese comportamiento evidenciaba un temperamento “poco juicioso”, reñido con la dignidad de la función judicial y con el respeto y decoro que se espera de un magistrado.
En el debate realizado en el Senado provincial se produjo un empate: cuatro conjueces votaron por la destitución y cuatro por la absolución, lo que habilitó su continuidad en el cargo y la restitución del 100% de sus haberes.
Pero el procurador general de la Suprema Corte, Julio Conte Grand —quien actúa como acusador en el jury— apeló el fallo del tribunal, integrado por legisladores, jueces de cámara y abogados de la matrícula, y presidido por el entonces titular de la Suprema Corte, Juan Carlos Torres.
El litigio tuvo en las últimas horas su capítulo final. También con un fallo dividido y por mayoría mínima (cuatro votos contra tres), la Suprema Corte resolvió hacer lugar al recurso interpuesto por el procurador general y ordenar la anulación del jury.
Stemphelet era uno de los jueces de Ejecución Penal del Departamento Judicial Bahía Blanca, que abarca la región sur de la provincia. Estaba a cargo del Juzgado N° 2 y definía la situación penitenciaria de los condenados en esa jurisdicción: resolvía pedidos de morigeración de pena, salidas transitorias y otros beneficios procesales.
El escándalo que derivó en este proceso comenzó con un “incidente privado” en el domicilio de una mujer —utilizado como prostíbulo—, donde el juez habría utilizado su investidura y credencial para intimidarla tras un supuesto faltante de dinero, involucrando a personal policial de manera irregular y sin realizar una denuncia formal.

