Un caso rodeado de contradicciones y sospechas se investiga en La Plata luego de que un nene de 12 años ingresara con una herida de arma de fuego en la pierna izquierda. El episodio encendió las alarmas no solo por la gravedad de la lesión, sino también por las versiones cambiantes del entorno familiar, que ahora están bajo la lupa de la Justicia.
Todo comenzó cuando el menor fue atendido en el Hospital Alejandro Korn, donde los profesionales constataron que presentaba una herida compatible con un disparo, con orificio de entrada y salida. Tras recibir las curaciones necesarias, el chico fue dado de alta, pero el caso ya había tomado otra dimensión.
La situación salió a la luz en el ámbito escolar. La directora del Centro de Formación Integral N°3 ubicado en 174 y 518 detectó inconsistencias en el relato de la madre del alumno. En una primera instancia, la mujer aseguró que el disparo había sido efectuado por un primo de 14 años y que no habían denunciado el hecho por temor a represalias, ya que la familia del adolescente habría proferido amenazas de muerte.
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Sin embargo, días después, tras el feriado y con la vuelta a clases, el menor regresó con la pierna vendada y una nueva versión. Esta vez, la madre sostuvo que su hijo se había lastimado jugando al fútbol, lo que generó aún más sospechas.
Ante estas contradicciones, la directora decidió intervenir de inmediato: acompañó al menor y a su madre al hospital y radicó una denuncia en la comisaría Decimocuarta de La Plata para que se investigue lo sucedido.
Ahora, la Justicia busca determinar en qué circunstancias el niño resultó herido y si existió un intento deliberado de encubrir el hecho. Mientras tanto, no se descarta ninguna hipótesis y se espera el avance de las pericias y los testimonios para reconstruir con precisión lo ocurrido.

