El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de La Plata condenó a 23 años y cuatro meses de prisión al único imputado por el crimen de Kim Gómez, la nena de 7 años asesinada el 25 de febrero de 2025 durante un asalto en el barrio Altos de San Lorenzo.
Los jueces consideraron que el joven —quien tenía 17 años al momento del hecho y actualmente tiene 18— fue coautor de los delitos de homicidio en ocasión de robo y robo en poblado y en banda en concurso real. La pena convalidó el pedido formulado por la fiscal de juicio, Mercedes Catani.
El proceso se desarrolló bajo las normas del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, que establece criterios distintos al sistema penal ordinario para determinar las condenas. Aun así, la sentencia aplicada se ubica entre las más severas dictadas por ese fuero en La Plata.
Un crimen que conmocionó a la ciudad
El 4 de marzo pasado el tribunal ya había declarado culpable al acusado, aunque dejó pendiente la lectura de los fundamentos y la determinación del monto de la pena, que finalmente se conoció este lunes en los tribunales de menores ubicados en 7 y 520.
El crimen ocurrió cuando dos jóvenes asaltaron a Florencia Barboza, madre de Kim, y le robaron el Fiat Palio que conducía. El vehículo fue sustraído en la esquina de 24 y 72, a pocos minutos del centro de la capital provincial.
La niña estaba en el interior del auto. Cuando intentó salir quedó atrapada con el cinturón de seguridad y fue arrastrada durante varias cuadras. Murió a causa de los golpes.
Durante el juicio, Barboza brindó un testimonio que resultó uno de los momentos más conmocionantes del proceso. En varias oportunidades el tribunal debió interrumpir la audiencia porque la mujer no podía continuar su relato entre lágrimas.
El debate que abrió el caso
El asesinato de Kim Gómez generó una fuerte conmoción social y tuvo repercusión nacional. El caso reabrió la discusión política sobre la edad de imputabilidad de los menores en el Código Penal.
Marcos Gómez, padre de la víctima, se convirtió en una de las voces visibles de ese debate público. Incluso fue convocado al Congreso durante el tratamiento de la reforma que finalmente redujo la edad a partir de la cual la Justicia puede considerar imputable a un menor.
Tras conocerse la sentencia, el hombre sostuvo que el fallo representa “un paso adelante”. “Al menos podemos sostener que su muerte no fue en vano”, expresó luego de la audiencia.
El otro menor involucrado
La investigación también alcanzó a un segundo adolescente que tenía 14 años al momento del hecho. Debido a su edad y a la legislación vigente cuando ocurrió el episodio, fue declarado no punible y no fue sometido a juicio.
En su caso, la Justicia dispuso su alojamiento en un instituto de régimen cerrado y de máxima seguridad. Allí permanecerá durante dos años bajo un tratamiento interdisciplinario y con seguimiento de equipos técnicos especializados.

