El entonces menor que golpeó salvajemente desde atrás a Arturo López, en noviembre de 2021, en una playa de estacionamiento de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sin mediar ningún motivo ni advertencia, ya había sido hallado culpable el año pasado pero hoy se conoció la condena que dictaminó el juez de 1ª Instancia en Penal Juvenil, Alejandro Villanueva. Consiste en 4 años y medio de prisión efectiva.
El joven agresor ya no es menor de edad porque tiene 19 años. Como el hecho fue cometido en momentos en que era menor por tener 17 años, fue juzgado y culpabilizado dentro del sistema procesal juvenil de la Ciudad de Buenos Aires.
TE PUEDE INTERESAR
El cargo fue de “lesiones gravísimas”.
El agresor continuará con arresto domiciliario hasta que sea definitivamente confirmado el veredicto con su sentencia.
LOS HECHOS
La víctima Arturo López fue abordado de repente por el adolescente en la tarde del 19 de noviembre de 2021. Todo sucedió mientras su madre reclamaba por un supuesto rayón que tenía el vehículo al que habían dejado en el estacionamiento.
Gracias a las cámaras de seguridad del lugar no hubo necesidad de apelar a testigos para confirmar los hechos. El país entero pudo ver como el menor, que iba junto a su madre y a dos jóvenes más, le propinó un golpe repentino y de costado a López, sin que ni siquiera la víctima pueda advertir que había sido lanzado, y que impactó sobre su rostro.
Tras la criminal trompada el trabajador cayó desmayado y golpeó pesadamente y de manera durísima con el piso del estacionamiento, quedando tirado e inconsciente.
Vale recordar que después del agresivo y cobarde ataque, el joven ahora condenado estuvo alrededor de 5 meses prófugo. Recién el siguiente 29 de abril de 2022 se presentó espontáneamente ante las autoridades.
El agredido López todavía padece innumerables secuelas de aquel tremendo golpe, porque aún habla con dificultad, se le observan problemas motrices y de comprensión, y su vida se ve interrumpida con internaciones periódicas por diferentes causas derivadas de ese día.
“Para mis hijas esto marcó un antes y un después. No pueden contar más con el padre: ahora son ellas las que se tienen que ocupar de él. Sabemos que esta es una lucha que vamos a tener de por vida porque la demanda es constante. Arturo necesita cuidadores las 24 horas del día: la demanda es constante y va a ser así siempre”, remarcó su ex esposa.
TE PUEDE INTERESAR

