El frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán colapsó de forma definitiva. Este miércoles, en el marco de la cumbre de la OTAN que se celebra en Ankara, Turquía, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró formalmente el fin del acuerdo y del Memorando de Entendimiento firmado el mes pasado, que establecía una ventana de 60 días para negociar de manera permanente el programa nuclear iraní y el cese de las hostilidades.
Ante la prensa, Trump fue categórico y afirmó: “Para mí, creo que se terminó”. Además, calificó a los líderes de Teherán de “enfermos” y sostuvo que continuar las negociaciones representa “una pérdida de tiempo”.
Escalada militar en el estrecho de Ormuz
La ruptura definitiva de la tregua se produjo tras una nueva escalada militar registrada durante la jornada del martes. De acuerdo con el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), fuerzas navales iraníes atacaron tres buques comerciales que navegaban por el estratégico estrecho de Ormuz, entre ellos un buque de gas natural licuado (GNL) con bandera de Qatar.
Como represalia a lo que Washington definió como una “agresión injustificada y peligrosa”, el ejército estadounidense lanzó durante la madrugada del miércoles una serie de bombardeos sobre más de 80 objetivos en territorio controlado por Irán. Los ataques estuvieron dirigidos principalmente contra plataformas de lanzamiento de armamento y sistemas de defensa aérea.
La respuesta iraní llegó pocas horas después. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ejecutó ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses ubicadas en Bahrein y Kuwait. Las alarmas antiaéreas se activaron en ambos países y los sistemas defensivos fueron desplegados, aunque hasta el momento las autoridades no confirmaron oficialmente la magnitud de los daños ni la existencia de víctimas.
Sanciones, petróleo y tensión global
La escalada bélica estuvo precedida por una nueva ofensiva económica de la Casa Blanca. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos revocó la exención temporal que permitía a Irán exportar petróleo y productos petroquímicos, eliminando uno de los principales incentivos económicos que habían acompañado las negociaciones impulsadas durante los últimos meses.
La combinación entre el regreso de los enfrentamientos y el riesgo sobre las rutas marítimas del estrecho de Ormuz impactó de inmediato en los mercados energéticos internacionales. El crudo Brent avanzó un 5,3% hasta ubicarse en 78,09 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) aumentó un 5,4%, alcanzando los 74,23 dólares.
El proceso de paz quedó interrumpido
Con las declaraciones de Donald Trump, la reanudación de los ataques militares y el endurecimiento de las sanciones económicas, el proceso de paz que había sido impulsado con mediación internacional quedó virtualmente interrumpido.
El nuevo escenario coloca a Medio Oriente en una situación de máxima tensión otra vez y reaviva la preocupación internacional por el impacto que el conflicto podría tener sobre el abastecimiento mundial de energía y la estabilidad de una de las rutas comerciales más importantes del planeta.

