Con una puesta en escena única, el artista puertorriqueño acaparó la mirada de los presentes al brindar un amplio repertorio de canciones y un fuerte mensaje contra el presidente Donald Trump. Hasta ahí todo bien, es una expresión válida de un artista que al mismo tiempo se apodera de un discurso global anti yanki.
Con los ojos del mundo puestos en él, el cantante, no casualmente fue el reciente ganador de tres estatuillas en los Premios Grammy. Y no sólo eso, sino el mejor disco del año. El show fue una táctica de marketing para aprovechar la conyuntura dolorosa que viven los latinos en estos momentos en la tierra de Trump y Bad Bunny fue el conejillo de indias de la industria musical y no un conejo malo. La industria es la que deja el mensaje y no el artista que es solo un canal.

La apertura con Green Day
Más digno fue lo de Green Day, la banda integrada por Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool que interpretó un medley de sus clásicos, entre ellos “Holiday”, “Boulevard of Broken Dreams” y “American Idiot”. La elección del repertorio no fue casual: desde su lanzamiento en 2004, “American Idiot” funciona como un manifiesto crítico contra el clima político estadounidense y se transformó en uno de los himnos más reconocibles del rock de protesta del siglo XXI. La actuación llegó en un contexto político especialmente cargado. Donald Trump impulsa un escenario de fuerte polarización social y cultural, y un clima de violencia nunca visto en los EEUU modernos. La bomba de Green Day implosiona desde las entrañas de su propio pais, y no de ahora, Green Day señaló la violencia de Trump desde su primer mandato. El propio presidente ha descalificado en varias oportunidades a la banda y a otros artistas convocados al Super Bowl, acusándolos de usar la música como herramienta de confrontación ideológica. Además Armstrong subió al escenario con una medalla de la Virgen de Guadalupe que no fue un detalle menor ni meramente estético: en el contexto hipermedido y conservador del Super Bowl, funcionó como una señal cultural y política clara. La Virgen de Guadalupe es un símbolo central de la identidad mexicana y chicana, asociado históricamente a los sectores populares, a la migración y a la resistencia cultural frente a la homogeneización anglosajona.

Shows legendarios Madonna, Prince y Michael Jackson
Nunca ha habido un espectáculo de medio tiempo del Super Bowl como el de Prince. Prince ofreció una actuación que se convirtió en un clásico, repleta de éxitos, en el Super Bowl XLI de 2007, y a día de hoy, sigue siendo ampliamente considerado como el mejor espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de todos los tiempos.
Dado que es uno de los músicos más prolíficos de todos los tiempos, no debería sorprender que el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de Prince se convirtiera en un clásico inmediato. Con un repertorio que incluye éxitos como “1999”, “Let’s Go Crazy” y, por supuesto, “Purple Rain”,
es totalmente lógico que esta actuación alcanzara estatus legendario, posiblemente incluso antes de que ocurriera.
Más allá de la actuación en sí, el espectáculo de medio tiempo de Prince fue el primero en el que llovió. El clima durante el partido no fue el ideal, pero, como era de esperar, cuando Prince comenzó el final de su actuación con “Purple Rain”, el cielo pareció escucharlo y empezó a llover a cántaros, haciendo que una canción ya de por sí hermosa fuera aún más conmovedora.
Michael Jackson también se lució en su presentación del Super Bowl de 1993. Usando dobles de cuerpo para simular que saltaba sobre dos pantallas gigantes del estadio, el verdadero Jackson apareció de repente en medio del campo. La reacción fue tan efusiva que el “Rey del Pop” simplemente se quedó paralizado mientras recibía una ovación de pie .
Este momento se prolongó durante varios minutos , mientras Jackson parecía absorber la escena (con la calma de un pepino), girándose solo ligeramente hacia la izquierda. Entonces se quitaron las gafas y su guitarrista dio inicio a la legendaria actuación.
Repasando rápidamente clásicos del catálogo como “Billie Jean” y “Black or White”, Jackson transformó todo el estadio con una emocionante interpretación final de “Heal the World”. La audiencia resultante no solo batiría récords para el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, sino que también definiría la práctica de los artistas populares y exitosos que aparecen en él en el futuro.
Quien llevó a otro nivel el espectáculo de medio tiempo en 2012 fue la llamada Reina del Pop, ya que la producción de su show fue espectacular y reunió a firmas como Givenchy, Miu Miu y Prada para el diseño del vestuario.
Su entrada a la cancha del Lucas Oil Stadium de Indianápolis se realizó con una procesión encabezada por gladiadores que tiraban de una plataforma cubierta por banderas doradas, detrás de las cuales venía Madonna sentada en un trono y vestida como una diosa egipcia. Posteriormente, subió a un escenario sobre el cual se proyectaban imágenes y video mapping, mientras sonaba el tema Vogue.
Acompañada de los cantantes LMFAO, Nicki Minaj, M.I.A. y CeeLo Green, junto con Cirque du Soleil, ofreció versiones frescas de sus éxitos “Music”, “Party Rock Anthem”, “Sexy and I Know It”, “Give Me All Your Luvin”, “Open Your Heart”, “Express Yourself” y “Like a Prayer”. Este show logró reunir a 114 millones de televidentes.

El medio tiempo de Bad Bunny
Se imaginan a Bad Bunny con una banda y algunas bailarinas cantando sobre el escenario, yo no. Es artista pero no cantante, un performático y eso no está del todo mal, al que le guste que pague su entrada y lo vaya a ver.
Vi completo el medio tiempo de Bad Bunny este 8 de febrero de 2026. Fue exactamente lo que muchos esperábamos… un set de videoclip y medio internet opinando antes de que acabara la segunda canción. La mediatización de la música y no la música en sí misma. Bad Bunny necesita distraer con un show para que el centro de la discusión no sea lo mas trágico, la voz.
Más gente en escena, más visuales, cameos de Ricky Martin y Lady Gaga tratando de subir la vara artística.

Abrió con “Tití Me Preguntó” y luego se va directo a la fiesta que ya nos había prometido en varias entrevistas, baile y performance.
El show se vuelve todavía más “evento” cuando mete de invitada sorpresa a Lady Gaga que sí canta y que sí es una artista con vuelo propio, porque canta compone y además es un show por ella misma ya habiendo hecho una participación en el medio tiempo de la NFL en 2017

La cifra, confirmada por datos oficiales de la cadena NBC, no es menor. Representa un
nuevo récord absoluto y supera el registro alcanzado en 2025 por Kendrick Lamar,
quien había congregado a 133.5 millones de espectadores. El impacto del show de medio tiempo del Super Bowl 2026 se mide tanto en cifras como en alcance simbólico. Los 135.4 millones de espectadores desplazan a presentaciones consideradas históricas durante décadas. Nombres como Michael Jackson, Rihanna, Usher, Katy Perry o Lady Gaga quedan ahora por debajo en el
ranking de los espectáculos más vistos.
Más allá del número, el dato refleja un fenómeno que trasciende el deporte y posiciona a Bad Bunny como un referente global no desde un lado contracultural sino del mainstream de las compañías disqueras

