Después de doce partidos sin conocer la derrota ahora el plantel de Gimnasia lleva tres encuentros sin poder ganar, con un empate y dos traspiés. Ayer el equipo de Néstor Gorosito no jugó un buen partido en su visita a River por Liga Profesional y lo pagó con una caída, que pudo ser más abultada de no haber sido por la seguridad habitual de Rodrigo Rey.
El Lobo volvió a dar cuenta de que extraña el aporte goleador de Cristian Tarragona, ya que no tuvo peso en el área, inquietó muy poco a su rival y por tercer encuentro consecutivo se fue sin marcar. Así sumó solo un punto de los últimos nueve en disputa y quedó a cuatro unidades de la cima. Igualmente falta muchísimo y tiene tiempo para reencontrarse.
Luego de mostrarse como un equipo muy difícil de doblegar, el Gimnasia de Néstor Gorosito parece haber entrado en su primer bache lógico tras una tremenda seguidilla. Ahora el desafío para el DT y su grupo de trabajo será recuperarse cuanto antes y la siguiente parada por Liga Profesional parece ideal para hacerlo: el domingo recibirá a Lanús, anteúltimo en la tabla.
La derrota de ayer ante River era un resultado que estaba dentro de las posibilidades, teniendo en cuenta que si bien el equipo de Marcelo Gallardo llegaba golpeado, cuenta con uno de los mejores planteles del fútbol argentino y en su casa es muy difícil de vencer. Ahora, en el Bosque y con el apoyo de su hinchada, será imperioso que el Lobo vuelva a ganar.
Vale recordar que en la séptima fecha Gimnasia había caído con Atlético Tucumán en el José Fierro por 2-0 para poner fin a una racha de casi tres meses sin caer. Luego, en la octava, mereció más ante Colón en 60 y 118 pero tuvo que conformarse con un empate 0-0. Ayer añadió un tercer capítulo sin ganar en Liga Profesional a esa lista con la caída 1-0 ante el Millo.


