Joaquín Tobio Burgos todavía intenta dimensionar una semana soñada. Después de marcarle a Universidad Católica por la Copa Libertadores, el juvenil de Estudiantes fue decisivo en su primer Clásico Platense: generó una expulsión, asistió a Eros Mancuso y convirtió el tercer gol. “Es una locura”, resumió, con la emoción de quien vivió días capaces de marcar una carrera.
El atacante explicó que Estudiantes trabajó el partido con paciencia y supo interpretar el desarrollo. “Sabíamos que ellos se iban a desesperar. Les movimos la pelota de lado a lado”, contó. En ese contexto llegó la acción que alteró el clásico: Alexis Steimbach fue con todo a una pelota dividida y lo derribó con una plancha que, después de la intervención del VAR, terminó en expulsión.
Tobio Burgos reconstruyó la jugada y aclaró que el defensor de Gimnasia no tuvo la intención de lastimarlo. “Él fue desesperado a buscarla. No iba a trabarme, iba a poner el pie, pero cuando vi que venía tan fuerte me la jugué y me metió un tremendo patadón”, expresó. La infracción dejó al Lobo con diez y cambió definitivamente la dinámica del encuentro disputado en UNO. Sí, pareció tener todo en la cabeza, el pibe.
“En base a esa expulsión pudimos encontrar los espacios”, reconoció Tobio Burgos, quien después asistió a Mancuso y coronó su actuación con un gol de enorme categoría. “Es una semana soñada. Fue mi primer Clásico Platense y es una locura”, celebró. Y ya enfocado en lo que viene, avisó cómo se mentalizan para inclinar a favor de EDLP la balanza ante la Católica (1-1): “Ahora vamos a ir con todo a ganarlo allá”.

