Estudiantes lo sintió contra el DIM. Aunque finalmente lo ganó en la agonía, la ausencia de Tiago Palacios el equipo la terminó sufriendo por la Libertadores. Y en su regreso al equipo, tras la suspensión que lo sacó del partido con los colombianos, el 10 demostró por qué es tan importante.
Primero, asistencia a Carrillo: desborde por izquierda y enorme centro para el gol de cabeza de Guido, que fusiló a Ldesma para abrir el partido. Luego, gol de penal para marcar el 2 a 0 parcial, tras la falta en el área que le hicieron a Tobio Burgos. Y por último, asistencia al pie para el 3 a 0 de Amondarain. ¿Qué más? El 10 jugó para 10.

Es cierto, esta vez le tocó definir desde los 12 pasos, pero era un penal caliente, por lo que significa siempre sacar una ventaja en el marcador y más ante un rival pesado. Pero el uruguayo no falló en la definición, cruzó su remate arriba y lo convirtió con autoridad.
Luego, tuvo dos chances más para marcar el tercer gol. Un remate que se fue apenas desviado, al lado del palo. Y otra acción que le tapó Ledesma, tras un cabezazo que le bajó de aire Guido Carrillo, con el 10 entrando de nueve. Un partidazo del mejor jugador del Pincha en el partido y en todo este tiempo.

