Lionel Scaloni vivió un día cargado de sensaciones en el sorteo del Mundial. Primero, el reencuentro con la Copa del Mundo, el recuerdo vivo de Qatar 2022 y la emoción intacta. “Volver a tener la copa ahí al lado fue muy bonito. Espero que la gente lo haya disfrutado porque venimos como los vigentes campeones y eso hay que disfrutarlo. Levantarla de nuevo emociona, es difícil de explicarlo”, reconoció. Incluso contó una intimidad del momento: no le permitieron tocarla sin guantes. “No me dejaban tocarla sin los guantes, no se puede. Es todo verdad”, reveló entre risas.

Luego llegó el momento del bolillero, y ahí sí apareció la tensión. “Ayer dije que no estaba nervioso, pero hoy cuando salen las bolas estás atento. Como siempre: no hay rival fácil, hay que jugar los partidos y no damos nada por descontado”, avisó el técnico campeón del mundo. Argentina compartirá grupo con Argelia, Austria y Jordania, rivales que Scaloni analizó sin subestimar a nadie.
La evaluación de Scaloni sobre los rivales de Argentina
Del primer oponente habló con particular conocimiento: “A Argelia la conozco bien, su entrenador Petkovic me dirigió en Lazio. Tienen grandes jugadores y un semillero enorme”. Sobre Austria resaltó su rendimiento para meterse en el Mundial, mientras que advirtió que Jordania, aunque menos conocida, merece respeto: “Si llegó ahí, por algo será. Nosotros tenemos que dar el máximo para intentar pasar de ronda”.
El posible camino posterior también genera expectativa: el cruce sería ante equipos del Grupo H, que integran España, Uruguay, Arabia Saudita y Cabo Verde. “Cruce difícil si es así. Primero hay que pasar y después se verá”, bajó línea. Además, Argentina jugaría inicialmente en la zona oeste del país anfitrión, lejos de donde se esperaba mayor presencia albiceleste. “Lo que toca, toca. Nos hubiera gustado donde haya más argentinos, pero hay que afrontarlo”, aceptó.
Entre emoción, análisis y cautela, Scaloni cerró con un mensaje directo al país futbolero: “Vamos a dar el máximo, intentar repetir lo del último mundial. No dar una pelota por perdida y que la pelota entre en vez de ir afuera”. Serenidad, hambre y memoria de campeón: empieza a rodar la ilusión de Argentina.

