Muchas veces las cosas no salen como uno quiere. Y lo dicho parece haberle sucedido a Rodrigo Saravia. El volante uruguayo que se fue de Gimnasia al fútbol ruso hace algunos años atrás, tuvo un nuevo paso en falso en su carrera como profesional. Tras regresar al fútbol argentino para vestir los colores de Belgrano sin demasiado éxito, emigró al fútbol brasileño, donde acaba de ser declarado en libertad de acción por falta de pago del Ponte Preta, actualmente en la Serie B.
El mediocampista, de 25 años, se había sumado al Maraca en febrero pasado y llegó a disputar sólo cuatro encuentros en dicha institución, tres por el certamen doméstico, todos como titular, y uno por la Copa de Brasil, donde fue una de las alternativas del 11. Ahora, tras no haber podido pesar en el Pirata y tampoco haberlo hecho en Ponte Preta, busca nuevo destino. De hecho, se habla de algunos clubes de la misma divisional del fútbol carioca.
Lo concreto es que Saravia no ha podido ser el mismo que mostró tiempo atrás en Gimnasia, con Leonardo Madelón primero y con Marcelo Méndez al frente. Titular de ese equipo, el volante insistió para lograr una salida al fútbol ruso, de lo cual rápidamente se arrepintió. Tal es así que casi de manera inmediata coqueteó con un regreso al Mens Sana, incluso con señales directas para que la dirigencia lo repatriara. No obstante, prefirió el ofrecimiento de Belgrano, donde apenas jugó nueve partidos en 2025.
Para Saravia será barajar y dar de nuevo, buscando un repunte profesional que a su edad necesita para relanzar su carrera. Otra de las posibilidades es que un viejo conocido del Tripero, como el mencionado Madelón, levante el teléfono si es que continúa en el Tatengue. Lo cierto es que aquella insistencia para dejar el Lobo parece estar pasándole factura a un futbolista que desde hace tiempo no logra encontrar su lugar en el mundo.



