Boca no da pie con bola. Todo lo bueno que hizo en la fase regular del Torneo Apertura se diluyó en apenas un puñado de partidos. Y el momento cúlmine de esa derrotara fue el golpe que le dio la Universidad Católica, que le ganó 1 a 0 en la Bombonera y lo eliminó en fase de grupos de la Copa Libertadores.
El Xeneize volvió a mostrar una imagen muy preocupante y terminó consumando un fracaso histórico en condición de local. Con la caída frente al conjunto chileno, Boca quedó afuera de la Libertadores en fase de grupos por primera vez en 32 años, un golpe durísimo para uno de los clubes más importantes del continente.
La eliminación profundizó todavía más la crisis futbolística que atraviesa el equipo y dejó al entrenador Claudio Úbeda en una situación extremadamente delicada. El DT, que tiene contrato hasta mitad de año, podría no continuar luego de otro resultado que generó un fuerte malestar entre los hinchas.
De hecho, tras el pitazo final, el equipo se fue silbado e insultado por gran parte de La Bombonera, que explotó de bronca luego de otra actuación decepcionante. El clima fue tan caliente que incluso Juan Román Riquelme bajó al vestuario para hablar con los jugadores apenas terminó el encuentro.
Además, esta es la segunda eliminación que Boca sufre en el semestre, ya que anteriormente también había quedado afuera en La Bombonera frente a Huracán, por los octavos de final del Torneo Apertura. Dos golpes consecutivos que encendieron todas las alarmas en el club.
Ahora, el equipo deberá afrontar el playoff de la Copa Sudamericana ante O’Higgins de Chile, aunque el foco principal parece estar puesto en el futuro inmediato del cuerpo técnico y en las decisiones que tomará la dirigencia tras uno de los semestres más frustrantes de los últimos años.

