Pep Guardiola sorprende al mundo desde hace años. El estilo de juego que logró imprimirle a sus equipos marcó una Era. “Los equipos de Guardiola” dominaron Europa tanto en Barcelona de España con un Messi en un nivel descomunal, como en Alemania con Bayern Munich y ahora con Manchester City, el equipo al que le dirá adiós en 2023.
“Tras 7 años en el City debo tomarme un descanso. Ver lo realizado y pensar mis inspiraciones. Una selección nacional será el próximo paso, sí. Sudamericana, europea, jugar una Copa América, quiero tener esa experiencia”, le dijo Guardiola a Espn Brasil en una de las declaraciones más impactantes de un técnico en los últimos años.
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Inmediatamente la gente del fútbol comenzó a visualizar al hombre de Catalunya en el banco de suplentes más allá de quien esté en el cargo y, como no podía ser de otra manera, la idea de imaginarlo dirigiendo a Messi con la celeste y blanca se instaló en el imaginario nacional.
Los tiempos podrían avalar la llegada de Pep ya que para el 2023 ya habría pasado el Mundial de Qatar y ganando o perdiendo, Scaloni podría darle paso a quien más a sabido disfrutar de Messi en un campo de juego. Es más tras la salida de Jorge Sampaoli su nombre apareció, pero las cosas no terminaron bien.
El día que Guardiola se enojó con Chiqui Tapa
“Averiguamos, era una posibilidad, pero averiguamos. Tenés que tener la billetera muy grande. Un buen respaldo. Es mucho. Tenemos que hipotecar todo. Hicimos consultas, pero es muy difícil, te digo la verdad. Hicimos una averiguación, pero no pensamos que era tanto. Tratamos de hablar, pero quedó ahí”, expresaba Chiqui Tapia en una charla con TyC Sports sobre la posibilidad de Guardiola que no tardó en responder.
“Nadie se comunicó conmigo ni con mi entorno. Estoy dolido con Tapia por haber hablado de mi salario. El presidente de la AFA no sabe nada de mi situación. En todo caso el entrenador debe ser argentino y hay muy buenos entrenadores argentinos”, dijo el técnico.
“Estoy bastante decepcionado con lo que se ha dicho. Andan hablando que es imposible contactarme por mi salario. Para saber eso, tienen que conocer mi salario y tienen que saber que yo sé exactamente que cuando estás con una selección nacional es totalmente diferente a dirigir un equipo. Y la tercera cosa, la más importante, es que nadie me contactó”, cerró el hombre que cambiará de horizontes en 2023 y que quizás deba volver a hablar con Tapia.



