Mientras el mundo Estudiantes está a la espera de la resolución de la posible vuelta de Marcos Rojo. El jugador comenzó a trabajar, junto a sus representantes, la salida de Boca, algo que no asoma como nada sencillo a juzgar por lo que este medio pudo averiguar.
Rojo se entrena de manera diferenciada al plantel profesional luego del mundial de clubes, ya que no es tenido en cuenta por el entrenador. De hecho, ni si quiera fue convocado para el partido ante Argentinos Juniors, lo que hace presagiar una hipotética facilidad de salida que no es tal…

Boca no quiere ceder en sus condiciones y pretende que el jugador salga a partir de una oferta. Ahí es donde empiezan los problemas, porque, en principio, Estudiantes no la hará y dejará en manos del futbolista su salida de Boca.
Para entender un poco más ex contexto, existen ejemplos que sirven para graficar la situación. Cristian Lema, por ejemplo, ofreció rescindir su contrato, dejar de percibir su salario para irse a Belgrano y la respuesta fue negativa. Lo mismo sucedió con Sergio Romero y Frank Fabra, dos jugadores de contratos altos. El encono de la dirigencia sobre dichos jugadores promete llevar la negociación a un punto extremo.
Planteadas así las cosas, ahora la pelota la tiene Rojo. El jugador asegura que podrá lograr la recisión, cosa que a esta altura no parece tan sencillo, por eso él y sus representantes asoman como figuras claves para dar el siguiente paso de su regreso a Estudiantes.
Lo que espera Estudiantes para darle forma a su vuelta
Más allá de las condiciones económicas, que no son menores, hay otras situaciones que en el Pincha consideran tan o más importantes y que también preocupan a los hinchas por algunos sucesos recientes en Boca: su conducta fuera de la cancha.
En Estudiantes están convencidos que, a los 35 años, Rojo tiene capacidad física, oficio y experiencia suficientes para jugar en el club y tener un buen rendimiento. De hecho, bien preparado, demostró en el último tiempo con Gago que hasta logró vencer a las lesiones musculares recurrentes: jugó 12 partidos seguidos y, ya con Russo en el cargo, llegó al Mundial de Clubes en condiciones de ser titular. Lo que sucedió es que Miguel tenía otro plan (Ayrton Costa) y eso derivó en una reunión entre ambos que acabó con el ciclo del defensor en Boca.

Pues bien, teniendo en cuenta esto, en el Pincha lo que esperan es que, de venir, Rojo sea un profesional las 24 horas, por lo que será un requisito esencial para su retorno. Entienden que el defensor, por haber nacido en el club y haber tenido un buena trayectoria en el exterior y en la Selección, debe ser un ejemplo en su vuelta, sobre todo para el resto de sus compañeros y para los chicos, para los cual el ex United es una referencia ineludible. Y entonces, no hay lugar para deslices.
Si ese marco se genera, pues la chance de que Rojo vuelva crecerá en estas horas y después quedará la misión del cómo se dará este posible retorno. Mientras tanto, como adelantó Cielosports, su posible regreso ya dejó de ser una novela para tener indicios de realidad.

