Lionel Messi volvió a disputar una final del mundo, la tercera en su gloriosa y exitosa carrera. Esta vez, la Scaloneta no pudo doblegar a su rival y se quedó nuevamente con el segundo lugar, con ocurrió en Brasil 2014. El astro argentino rompió en llanto luego de recibir la medalla de plata y buscó refugio en los hinchas.
Messi no logró pesar en cancha como lo venía haciendo hasta el momento. El desarrollo del partido le fue esquivo y no pudo desequilibrar. Por ello, ni bien terminó el partido y en medio de los festejos españoles, la Pulga se quedó sin inmóvil y se sentó en el césped del MetLife, sin encontrar respuestas.
Primero, comió bronca en silencio. Saludó a los rivales que se le acercaron y luego se juntó con sus compañeros para subir al escenario a buscar la medalla de plata. Allí, con la presea en el cuello y caminando de cara a los hinchas argentinos, comenzaron las lágrimas que contagiaron a todo el pueblo argentino.
La reacción de Messi tras perder la final con España
La gente lo ovacionó, lo reconoció y el plantel se retiró a los vestuarios mientras la Roja levantaba la Copa. A partir de ahí, rápidamente comenzaron los interrogantes: ¿fue lo último de Leo en la Selección? Es posible que si de mundiales se habla la respuesta sea sí, pero aún se mantiene una pequeña esperanza por su futuro en el corto plazo.
Con 39 recién cumplidos, Messi llegaría con 43 años al Mundial 2030, algo poco probable y muy lejano. Pero en lo inmediato Argentina tendrá actividad en lo que queda del 2026 y ya en el 2027 comenzará a pensar en la clasificación a la próxima cita mundialista. Además, en 2028 disputará una nueva Copa América.
Muchos objetivos por delante y un nivel extraordinario que dejan la expectativa latente. Messi fue el mejor de Argentina, jugó e hizo jugar al equipo y fue el goleador y el máximo asistidor. ¿Por qué no seguir? Solo él tendrá la respuesta…


