Los ingleses tienen la gran capacidad de inventar términos. Aunque en este caso, uno le aplica perfecto a Marcelo Torres: el delantero de Gimnasia se está destacando en el denominado clinical finishing, la capacidad de convertir con alta eficiencia bajo presión o a un toque, capitalizando cada acción de ataque que tiene. Tanto que ningún otro delantero participó de más goles que él desde que llegó.
Es tan cierto que el Chelo no mandó adentro los 21 remates al arco que se anotó a nivel Liga Profesional desde que llegó a Gimnasia como que sí sólo nueve de ellos fueron atajados: lleva 12 goles por torneos organizados por la LPF, y uno más por la Copa Argentina (de penal, ante Camioneros, abrió la goleada 4-1).

Torres promedia 0.89 tiros cada 90 minutos y 1.59 remates por partido (considerando los desviados y bloqueados). En sus 34 partidos en Gimnasia además participó activamente de otros tres goles a través de asistencias. Un par de ellas, en la cancha de Banfield frente a Camioneros.
En conclusión, Torres suma 16 participaciones en goles: 7 en este campeonato, 5 en el anterior, otro más por Copa Argentina; a eso se sumaron los tres pases decisivos. Ningíun otro jugador del plantel de Gimnasia aportó más.
Esta gran capacidad para el goleo está destacando a Torres, quien llegó a mediados de 2025 a GELP procedente del fútbol árabe y que se asentó rápidamente como uno de los delanteros más pretendidos: cuando Rodrigo Castillo fue vendido de Lanús al Fluminense, de hecho, el Chelo fue el primero en ser sondeado…
Pero está claro que esa ponderación no es únicamente íntima: también la traslada a la cancha, con una vocación para capitalizar cada acción. Un clinical finishing que lo está poniendo en un lugar de preponderancia en un GELP que incluso con vaivenes sabe que tiene en el área a un tanque con ganas de más.

